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20 cosas que ver en Suiza en 10 días ¡SÚPER GUÍA 2022!

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Qué ver en Suiza en 10 días súper completos

Suiza es el paraíso europeo para los amantes de la naturaleza. Y eso mismo fue lo que nos llamó a visitarlo y descubrimos un destino mágico, de una belleza arrebatadora. Llevábamos tiempo con este viaje pendiente y aunque las expectativas eran muy altas, las superó con creces. Cada día de nuestro Suiza nos cautivó con bucólicos parajes de montaña, glaciares, impresionantes castillos, pueblos de cuento, irresistibles lagos y otros lugares irresistibles. Si todavía tenéis dudas, te voy a contar qué ver en Suiza en 10 días.

Qué ver en Suiza
Qué ver en Suiza

¿Es caro viajar a Suiza?

Esta es la pregunta que más nos han hecho nuestros amigos y por las redes sociales. Es cierto que es un país caro, pero menos que Noruega, por ejemplo. Además, suele haber vuelos muy baratos y se puede realizar un viaje low-cost, disfrutando de muchas cosas gratis. Si todavía tienes dudas, puedes leer el post “Cómo viajar a Suiza barato.

20 cosas que ver en Suiza en 10 días

A la hora de preparar nuestro viaje realizamos una intensa labor de investigación para poder visitar los sitios más bonitos de Suiza. Fue de gran ayuda, pero también nos dimos cuenta de que había lugares tan poco conocidos como encantadores. Auténticas joyas que reciben poco turismo y os queremos descubrir en esta lista de cosas que ver en Suiza. Espero que os gusten y nos contéis en comentarios otros lugares recomendables de Suiza. Os dejo un mapa para que organicéis vuestro viaje más fácilmente. 

Gruyères, la cuna del queso suizo

Este es sin duda uno de los pueblos más bonitos de Suiza. Anclada en las montañas y sobre un bucólico valle, se levanta esta villa conocida mundialmente por su queso. Apenas tiene unas pocas calles, pero lo suficiente para conquistarnos desde el primer momento. Su casco histórico está dominado por el castillo, del siglo XVIII y testigo de cruentas batallas. En la calle principal se extienden las casas típicas de madera, con tiendas y restaurantes en sus bajos, donde podrás degustar la popular fondue. 

¿Sabías que el queso Gruyere no tiene agujeros? Pues así es, quizás porque a menudo se ha confundido con el Emmentale, que sí los tiene. Si queréis saber más sobre el queso Gruyere podéis hacer una visita a una quesería.

Berna, la capital de Suiza

Berna es una capital atípica, ya que tiene poco más de 100.000 habitantes y se ve claramente superadas por ciudades como Zurich o Ginebra. Sin embargo, nadie podrá negar el irresistible encanto de Berna. Es un placer pasear por sus calles, decoradas con banderas y estandartes. Además, gracias al papel relevante que ha desempeñado en la historia de Suiza, atesora un interesante patrimonio. Por último, tomad aliento y ascended hasta el campanario de la catedral y el jardín de las rosas, los dos mejores lugares para sacar fotos panorámicas de la ciudad.

Cataratas del Rin

Estas impresionantes cataratas son la frontera natural entre Suiza y Alemania. Sus 150 metros de ancho y 23 metros de altura lo convierten en el mayor salto de agua de Europa Central. Es una visita gratuita y que permite contemplarlas desde ambos lados del río y desde diferentes ángulos. Incluso te puedes acercar hasta tocarla con tu mano para contemplar su fuerza descomunal. También hay un barco que te acerca hasta la base de las cataratas. Al estar muy cerca de Zurich, es una fantástica excursión que podéis realizar en una mañana / tarde.

Lucerna, la ciudad más bonita de Suiza

Probablemente, Lucerna sea la ciudad más fotografiada de Suiza. Y no es casualidad, ya que posee una belleza arrebatadora. Su estratégica ubicación junto al lago, su sistema amurallado y los puentes cubiertos de madera hacen que nadie quiera perdérsela. Además, tiene un centro histórico con edificios decorados al óleo y coquetas plazas muy bien conservadas. Y por si fuera poco, las montañas que lo rodean esconden rincones idílicos para perderse. No os perdáis el post «Qué ver en Lucerna en un día»

Monte Pilatus, una excursión inolvidable

La excursión más popular y solicitada de Lucerna es la que lleva al monte Pilatus. El viaje en sí mismo es una aventura del más puro estilo James Bond. El trayecto combina el vertiginoso teleférico Dragon Ride, el tren cremallera más empinado del mundo y un paseo en barco. Y todo ello con paisajes alpinos de ensueño. En definitiva, una trepidante aventura que jamás olvidarás.

Interlaken, la capital del montañismo

Interlaken es la Meca para los amantes de la montaña. Un lugar al que se debe ir al menos una vez en la vida. A Interlaken se va a disfrutar de sus paisajes de postal y sus numerosas actividades de naturaleza: senderismo, ski, parapente, escalada… Aventura para todos los gustos y condición física. El pueblo es un hervidero de montañeros y el mejor campamento base para explorar la región. Y por supuesto, nadie se va sin subir al Harder Klum. Os prometo que desde su mirador tendréis uno de los mejores atardeceres de vuestra vida. Si vais al atardecer acudir con bastante tiempo o reservad entrada por anticipado. No os perdáis el post «20 lugares MÁGICOS que ver en Interlaken»

Cataratas de Glissbach

A tan solo 20 km de Interlaken se halla esta maravilla natural. Son un total de 14 enormes saltos de agua con una caída total de 500 metros y que se pueden visitar en un recorrido circular de unos 40-60 minutos. En una de las cascadas se puede incluso pasar por debajo de ella. Desde el sendero que conecta las cataratas también se puede disfrutar de las vistas del lago Brienz y sus aguas de color azul turquesa.

Grindelwald

Grindelwald ofrece algunos de los paisajes más bellos de Suiza. El pueblo está salpicado de típicas casas de madera a los pies de las montañas, como diría Marco. Es también un buen sitio para alojarse y explorar la zona, sobre todo si os gusta esquiar. Desde Grindelwald parten trenes y teleféricos a múltiples cimas de más de 3000 metros. Una de ellas es Monte First, donde han instalado unas pasarelas gratuitas no aptas para cardiacos.

Y por supuesto, haced un hueco para la excursión al Jungfraujoch, el observatorio más alto de Europa con vistas al mayor glaciar de los Alpes y otras actividades. Una experiencia cara pero única. Para ahorrar dinero, os recomiendo que compréis el Jungfrau Pass.

Mürren y Lauterbrunnen

Otro lugar que visitar sí o sí cerca de Interlaken es Lauterbrunnen, conocido el valle de las 72 cascadas (o eso dicen). En un paseo por este bucólico pueblecito podréis ver colosales saltos de agua de 140 metros de altura. Podéis realizar una caminata descendente desde Wengen para obtener las mejores fotografías. Desde Lauterbrunnen subid en teleférico y tren cremallera hasta Mürren. Una remota aldea alpina con casas de madera y alucinantes vistas del Jungfrau, el Eiger y el Mönch, picos de más de 4000 metros.

Birg, pasarelas de infarto

Este lugar fue sin duda uno de los momentazos del viaje. Se trata de un mirador a 2684 metros frente a cumbres de los Alpes de más de 4000 metros. Se ven tan cerca que parece que las puedes tocar con los dedos. Pero además, lo que la hace realmente especial es el circuito de escalofriantes pasarelas suspendidas sobre el mismo abismo y solo aptas para los amantes de emociones fuertes: suelo de cristal, cable para «funambulistas», cilindro con red metálica… No tengáis miedo. Yo tengo algo de vértigo y al final me atreví a probar todas las atracciones que hay en las pasarelas.

Thun

Tras varias jornadas de senderismo por los Alpes, esta es la mejor localidad para descansar. Posee un centro histórico medieval coronado por un castillo del siglo XII, animadas terrazas e hipnóticas vistas del lago. En sus alrededores, no olvidéis visitar el romántico castillo de Oberhofen y el puente colgante de Sigriswil, uno de los más espectaculares de Suiza.

Lago Blausee, uno de los más bellos de Suiza

Este irresistible lago ha ocupado numerosas fotos en revistas y catálogos de viajes. No es para menos. El color verde de sus aguas rodeada de árboles contrasta con las montañas que lo rodean. Y todo pese a no ser natural. Se trata en realidad de una especie de área de ocio donde crearon el lago para criar truchas. Se puede hacer pic-nic, parrilladas o comer en el restaurante. Hay que pagar entrada (10 CHF) para acceder.

Zermatt y el mágico monte Cervino

Zermatt es la puerta de entrada del mítico monte Cervino (o Matterhorn, en alemán), de 4478 metros. Es la cumbre más deseada de los Alpes por los escaladores por su dificultad técnica y su perfecta silueta. Quizás os suene, ya que es la montaña que aparece en las chocolatinas de Toblerone. Desde su primera ascensión en 1865, ha sido el escenario de épicas expediciones. Zermatt es el pueblo más cercano y desde donde salen todos los teleféricos para explorar la región. Una encantadora localidad con casas típicas, tiendas y restaurantes para disfrutar de su gastronomía.

Ruta de los 5 lagos

Zermatt y sus alrededores ofrecen infinitas excursiones con escenas de montaña de una belleza arrebatadora. Majestuosas montañas, gigantescos glaciares y lagos cristalinos que difícilmente verás en otro destino. La más famosa de todas ellas es la Ruta de los 5 Lagos, recorrido de 9 km con poco desnivel y algunas estampas que dejan sin aliento. No os cansaréis de sacar fotos en los lagos de origen glaciar y sus reflejos, especialmente cuando hay días despejados y se puede ver el monte Cervino en sus aguas.

Lago Riffelsee y el monte Cervino al fondo

Puente colgante Charles Kuonen

Aunque en Suiza vimos otros puentes colgantes, esta maravillosa obra de ingeniería de 496 metros fue el que más nos impresionó con diferencia. Es el segundo más largo del mundo y se encuentra en la localidad de Randa, a pocos km de Täsch, desde donde parte el tren hacia Zermatt. Os advierto que la subida es dura y con grandes pendientes, pero podréis llegar en 1:30-2:00 h. Un auténtico subidón de adrenalina para los más valientes.

⚠️AVISO: A nosotros nos dijeron que oficialmente estaba cerrado, pero que nadie lo controlaba y así fue. No tuvimos problema para cruzarlo. Eso sí, si hace viento no subáis, ya que lo cierran por precaución.

Castillo de Chillon

La estampa de este castillo a orillas del lago Leman es una de las fotografías clásicas de Suiza. Por su gran relevancia a lo largo de los siglos está declarado como Monumento histórico. La primera fortaleza se erigió en el siglo X, pero la construcción actual se desarrolló entre los siglos XIV-XV. Fue residencia de os Condes de Saboya, pero también ha desempeñado las funciones de cárcel. El suceso más trágico fue 1348, cuando detuvieron y torturaron a multitud de judíos.

Stein and Rhein, un pueblo de cuento

Este pueblo parece el escenario de una película. Sus empedradas calles y edificios de estilo renacentista junto al río Rin son el reclamo perfecto para los turistas, pero no por eso pierde su esencia. En la plaza principal, donde se halla el ayuntamiento, diariamente se organiza un pequeño mercadillo de productos frescos. Pero quizá lo que más llama la atención, son las fachadas ornamentadas con pinturas que relatan la historia de la localidad. No necesitaréis más de 1 hora para recorrer sus calles, por lo que no hay excusa para perderse esta joya.

Murten, romántico pueblo medieval

Este pueblo lo tiene todo para dedicarle una rápida visita. Posee una localización de lujo, a orillas del lago Murtensee y a muy poca distancia de Friburgo y Berna. Lo que más destaca es su sistema amurallado, que se puede recorrer parcialmente, pasando por algunas de sus torres. En su interior esconde un bello casco histórico con edificios decorados con pinturas al óleo, una espléndida torre del reloj y un área de ocio muy agradable junto al lago.

Friburgo

Aunque muchos turistas no la incluyen en su ruta, a nosotros nos encantó. Es una de las ciudades con las murallas mejor conservadas de Suiza, un rico patrimonio, animado ambiente universitario y un agradable paseo junto al río, que incluye hasta un puente colgante. Os aconsejaría dedicarle al menos unas pocas horas.

Schaffhausen – Escafusa

Aunque es la capital del cantón del mismo nombre, he decidido incluir en esta lista por su pequeño tamaño (34.000 habitantes). Merece la pena que le dediquéis al menos un par de horas para recorrer sus calles del casco antiguo. Cuenta con una larga historia, llegando a ser incluso ciudad-estado.  Y de aquella conserva un gran legado, que incluye el esbelto castillo de Munot, auténtico símbolo de la ciudad y construido en el siglo XVI. Por sus agradables calles peatonales también encontraréis bellos edificios centenarios y por la noche os recomiendo el Bar Nº 13, muy animado y con buena música.

Bonus Track: Glaciar 3000

Si a pesar de todas las actividades de montaña y lugares mágicos que he citado anteriormente todavía os queda tiempo, os propongo acercaros al Glaciar 3000. Nosotros no tuvimos tiempo y nos queda pendiente para una próxima visita. Ofrece varios miradores con impagables panorámicas de los Alpes, el único puente colgante que conecta las cumbres de dos montañas y el tobogán de montaña a mayor altura del mundo. Un trepidante descenso de un kilómetro por un tobogán que circula sobre railes y con los Alpes como escenario. Podéis llegar fácilmente en auto. Si no disponéis de coche, podéis contratar una excursión desde Montreux. 

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