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Qué ver en Bretaña en una semana: 25 lugares mágicos❤️

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Qué ver en Bretaña en coche

Bretaña es una de las zonas más interesantes de Francia para realizar un viaje en coche. Un destino que combina pueblos de cuento, lugares mágicos, castillos medievales, paisajes de vértigo y otros muchos atractivos. Para realizar el viaje tuve que preparar concienzudamente los lugares qué ver en Bretaña en una semana, realizando los desplazamientos en coche y midiendo muy bien el tiempo para cada visita. Fue un viaje realmente inolvidable, en el que pude ver los principales lugares de interés de Bretaña, disfrutando de cada uno de ellos. Os invito a descubrir conmigo los sitios más bonitos de mi viaje a Bretaña y os animo a conocer esta zona increíble de Francia.

Cuántos días en Bretaña

Bretaña ocupa un área bastante extensa -similar a Galicia- y como os muestro tiene muchos lugares de interés. Además, algunos sitios están algo apartados y por carreteras secundarias. Por eso, lo mínimo que recomiendo para visitar Bretaña son 4-5 días, pero os perderíais algunas de las joyas de Bretaña. Por eso, lo más recomendable es dedicarle una semana o 10 días.

TIP Viajero: No te pierdas la Guía para visitar Bretaña en una semana, con información completa, lugares de interés, rincones encantadores, pueblos de cuento y muchos consejos para ahorrar en tu viaje.

🏠 Alojamiento en Bretaña

Francia no es un país barato, pero reservando con antelación se pueden encontrar alojamientos con buena relación calidad-precio. A la hora de escoger el hotel, estas fueron las consideraciones que tomé en cuenta:

  • Realizamos reservas con antelación y cancelación gratuita. Así, podíamos improvisar si queríamos. Para tener la mejor garantía, hicimos todas las reservas con Booking.
  • Tener parking a buen precio o posibilidad de aparcar gratis en la calle. Muy importante si viajáis en coche.
  • Estar situado cerca del centro en las ciudades más grandes.
  • Tener posibilidad de cocinar. Es una buena manera de ahorrar en el desayuno o la cena. El almuerzo siempre nos pillaba realizando visitas.



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🏆 25 lugares que ver en Bretaña en una semana

Viajar por Bretaña es un continuo descubrir de sitios únicos y alucinantes. He hecho una selección de los mejores lugares que ver en Bretaña, o al menos, los que más nos gustaron. Os los muestro de manera cronológica para que os sea más fácil organizar vuestro recorrido. Probablemente nos hayamos dejado algún sitio, así que si conocéis algún otro sitio recomendable, os agradeceré que lo dejéis en comentarios para una próxima visita. Podéis ubicar los lugares en el siguiente mapa:

Rennes, la capital de Bretaña

La capital de Bretaña es un buen punto de partida para empezar a descubrir la región y la cultura bretona de la que se sienten tan orgullosos. En el casco histórico podréis ver animadas terrazas, casas de entramado de madera, la puerta de las antiguas murallas y la catedral de San Pedro. El contraste lo aportan el Palacio de Comercio, la Ópera o el Parlamento. En la fachada de este último en verano proyectan alucinantes imágenes que no os podéis perder. Tenéis más información en el post Qué ver en Rennes”.

Vitré

Viajar a Bretaña es sinónimo de pueblos medievales y espectaculares castillos, como el de Vitre. El casco medieval esconde una imponente fortificación del siglo XII en excelente estado de conservación. Pero su imponente figura no logra eclipsar las calles empedradas, que alegran la vista al visitante con centenarias casas de entramado de madera. En algunas de ellas, sobre todo a lo largo de la calle Rue de la Poterie, hay coquetas tiendas con productos regionales y algunos talleres de artesanos.

Fougères

En esta pequeña villa se encuentra el castillo más grande de toda Bretaña, con nada menos que dos hectáreas. Las palabras se quedan cortas para describir este majestuoso fortín construido entre los siglos XII al XV. En la interesante visita con audioguía se puede ascender a las murallas y algunas de las majestuosas torres de defensa. En algunas salas ofrecen vídeos explicativos y se pueden ver armas medievales. También se pueden visitar los restos del castillo original del siglo XI.

Mont Saint-Michel

Una de las imágenes que nos viene a la cabeza al pensar en Bretaña es la de esta icónica abadía. Sin embargo, mucha gente no conoce que realmente pertenece al Departamento de Normandía, pese a la eterna reivindicación de los bretones. Por esto último y por su situación limítrofe, he decidido incluirla. Es un lugar mágico, que ha generado infinidad de leyendas e inspirado a artistas. Debéis visitarla con marea baja o no podréis acceder a ella. Para saber los horarios, buscad las tablas de mareas. Os recomiendo pasar una noche y contemplar la abadía iluminada.

Combourg

El principal atractivo de este pequeño pueblo es su impresionante castillo, catalogado como monumento nacional y construido en el siglo XII. En las calles de la localidad también se pueden ver algunas casas típicas bretonas y un lago desde el cual se obtienen magníficas panorámicas del pueblo y el castillo. Un buen lugar para pernoctar. Podéis buscar alojamiento AQUÍ

Saint Malo, la ciudad corsaria

Saint Malo es otro de los lugares que hay que ver en Bretaña independientemente del número de días que vayas. Sus descomunales murallas y torres defensivas protegen un casco histórico con siglos de historia plagados de combates e historia de corsarios. Frente a la costa no os podéis perder tampoco sus dos islotes con fortalezas de defensa y, de paso, daros un baño en su magnífica playa. Tenéis más información en el post “Qué ver en Saint Malo”.

Dinan

Esta pequeña villa medieval es otro de los imprescindibles que ver en Bretaña, por su increíble casco medieval. Destaca el castillo del siglo XIV de los Duques de Bretaña y un recinto defensivo con torres y murallas de más de 10 metros. Dentro del centro histórico se pueden ver alrededor de 130 casas de entramado de madera y a sus pies se puede disfrutar de un bucólico puerto fluvial. Si vais a dormir en Dinan, echad un ojo a este alojamiento de ensueño.

Fort La Latte

Esta remota fortificación me arrebató el corazón, tanto por su magnífico estado de conservación, como por su emplazamiento junto al mar. Para llegar hasta esta maravilla hay que caminar por un sendero durante 10 minutos desde el parking. El fuerte se puede ver en apenas media hora, pero tened en cuenta que cierran a las 19:00 en verano. Para más horarios e información, podéis mirar la web oficial.

Cap Fréhel (Plevenon)

A escasos 4 km de Fort La Latte se encuentra este cabo con impagables vistas al océano Atlántico y vertiginosos acantilados de más de 70 metros de altura. Es además un espacio protegido por su biodiversidad de flora y fauna. Si vais en verano, os encontraréis los arbustos de todo el entrono rebosantes de color por las flores.

Abadía de Beauport

Los vetustos muros y floridos jardines de la abadía de Beauport conservan un halo nostálgico y un irresistible atractivo. Sin embargo, todavía es un lugar poco frecuentado por el turismo, lo que hace más interesante su visita. Fue erigida en el siglo en 1202 y llegó a convertirse en una prospera comunidad religiosa hasta su desaparición tras la Revolución Francesa. Posteriormente, fue reconocida como monumento nacional y a finales del siglo XX se llevo a cabo una intensa labor de restauración.

Castel Meur (Plougrescant)

Llegar hasta este curioso lugar no es fácil, pero el esfuerzo realmente merece la pena. El nombre “Castel Meur” significa en bretón “Gran Castillo”, recordando el carácter socarrón de los lugareños. Y es que, en realidad, se trata de una pequeña casa de campo estrangulada por dos rocas y con infinidad de leyendas recreadas por la imaginación de los bretones. Para su construcción hace 150 años, sus propietarios eligieron una ubicación excepcional, rodeada de islotes junto al mar. Aunque no se puede acceder a la casa, sí se puede dar un pequeño paseo alrededor de Castel Meur.

Costa de Granito Rosa

Es otro de los lugares que hay que ver en Bretaña para descubrir por qué esta zona se ha hecho mundialmente famosa. La costa de Ploumanac´h, al norte de la localidad de Perros-Guirec es una auténtica joya geológica, con enormes bloques de granito de color salmón. Os recomiendo realizar un paseo por el sendero costero, pasando por el Faro de Men Ruz y dejaos deslumbrar por sus paisajes. Empezad por el parking que os detallo en el mapa y para acabar, podréis daros un baño en la playa de Saint Guirec.

Menhir de saint Uzec

Hay un buena colección de monumentos megalíticos que ver en Bretaña y uno de los más importantes es el Menhir de Saint Uzec. Tiene una antigüedad de unos 4.000-7.000 años y pesa nada menos que 80 toneladas. Debido a la importancia para la población local, fue utilizado para grabar una cruz en 1674, cristianizando el lugar y evitando el paganismo. Cerca podéis visitar también el Dolmen de Kerguntuil.

Maison de garde des Amiets

Este sugerente lugar fue construido en 1742 con el fin de proteger las costas de Bretaña y funcionar como aduana. Para ello ocultaron la construcción tras las rocas, de tal manera que no pudieran ser divisados desde el mar. A ambos lados está flanqueado por las fascinantes playas “Plage des Amiets” y la playa de Kervaliou, esta última con una pequeña piscina natural.

Brignogan- Plages

Esta franja del litoral no posee la fama de la Costa de granito rosa, pero cuenta con formaciones rocosas graníticas de gran belleza. Además, al no ser tan conocida, tiene la ventaja de recibir muchos menos turistas y disponer de playas más grandes y bonitas. Uno de los rincones de obligada visita es el Faro de Pontuval, situado en un entorno privilegiado y flanqueado por cautivadoras playas salvajes. En una de ellas, hay una piscina natural ideal para los niños. Otras playas recomendables son la plage des Chardons Bleus y la plage du Garo.

Meneham

Tras los titánicos bloques de granito en 1756 levantaron un puesto de vigilancia imposible de ver desde el mar. De esa manera podían avistar a los contrabandistas sin ser vistos, al tiempo que se protegían por la barrera natural de las rocas. Posteriormente, se amplió con un pequeño destacamento de soldados y unos pocos campesinos que se asentaron allí, pese a las duras condiciones. La aldea se ha reconstruido para representar su modo de vida.

Brest

Pocas ciudades sufrieron tanto en la Segunda Guerra Mundial como Brest, pero todavía conserva una impresionante ciudadela fortificada. Debido a su estratégica ubicación, ha sido una localidad importante desde tiempos del Imperio Romano y a lo largo de los siglos, fue ampliando y reforzando hasta crear un bastión casi inexpugnable. Hoy en día alberga el Museo de la Marina.

Península de Crozón

Esta remota zona de Bretaña es un área de gran valor ecológico por su flora y fauna. Podréis realizar paseos siguiendo rutas costeras con acantilados de vértigo y descubriendo históricos lugares como el Fort des Capucins, un fortín del siglo XIX construido sobre un islote frente al océano Atlántico. Al mediodía podéis almorzar en la pintoresca localidad de Camaret-sur-Mer y acabar el día, con una baño en algunas de las playas, como la de Pen-Hat.

Locronan

Este pueblo gozó de una gran importancia gracias al comercio y la confección de tejidos durante el siglo XIX. Y en cierta manera, parece que se ha quedado anclado en aquella época, con empedradas calles y típicas casas de piedra que se han reconvertido en hoteles, tiendas de artesanía y elegantes cafeterías, que reciben diariamente a cientos de turistas. Una parada para recrearse por sus vetustas calles y disfrutar en alguna de sus terrazas.

Quimper

Esta ciudad amurallada fue conserva uno de los más grandes cascos medievales de Bretaña, agradables jardines y casas de entramado de madera por cualquier esquina. Además, en sus calles encontraréis animadas cafeterías y buenos restaurantes para degustar su gastronomía. Un buen lugar para pasar una noche disfrutando del ambiente de sus calles. Si queréis más información, leed el post “Qué ver en Quimper”.

Château de Keriolet

Dado que seguramente pasaréis por Quimper, os animo a acercaros a ver este castillo neogótico del siglo XIX, situado en la localidad de Concarneau. Fue un regalo de una princesa rusa, Zenaida Yusopova, a su esposo, el conde de Chaveneau . Y para agasajarlo no escatimó en dinero, ya que le construyó un hermoso palacio en medio de la campiña bretona. Organizan visitas guiadas por sus lujosos aposentos y los jardines. Podéis mirar los horarios en su web.

Josselin

Resulta difícil encontrar tantos rincones encantadores en un espacio tan pequeño. Y es que, Josselin reúne en unas pocas calles peatonales casas multicolores de madera, animadas terrazas, edificios centenarios y un castillo junto al río para perder el sentido. Una parada obligada aunque sea para admirar sus calles principales en una hora.

Carnac

Carnac es el mayor yacimiento prehistórico del mundo y data de los siglos V-III.  a.C. Se han encontrado miles de menhires y a buen seguro que a alguno os recordarán a Obélix, el famoso guerrero de cómic que siempre llevaba un menhir a su espalda. Tiene un lugar de interpretación, donde podréis aprender más sobre esta impresionante joya del Neolítico.

Vannes

Vannes fue la antigua capital de Bretaña y eso se nota en sus elegantes edificios, su recinto amurallado y sus torreones. La ciudad deslumbra al visitante desde que entra por sus espléndidas puertas de acceso, que dan acceso a sus calles adoquinadas y casas típicas bretonas. Además, es una de las ciudades más turísticas y con más ambiente en sus calles y terrazas, tanto intramuros, como en la zona del puerto fluvial. Si queréis más información, no os perdáis el post “Qué ver en Vannes”.

Rochefort-en-Terre

Rochefort-en-Terre es uno de los pueblos más bonitos de Francia. Esta maravilla parece literalmente un escenario de una película de Disney. El castillo es el edificio más destacado pero paradójicamente pasa casi desapercibido por un casco urbano plagado de casas centenarias que compiten por ver cuál es la más bella. En sus bajos, talleres de artesanos, pastelerías, tiendas de recuerdos y cafeterías atraen a los visitantes que cada vez más son seducidos por los encantos de Rochefort-en-Terre.

 

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2 Comentarios
  1. Nuria dice

    Mil gracias por esta guía por la Bretaña francesa. La hemos seguido casi al pie de la letra. Nos ha encantado todo lo que hemos visto. Las fotos que has elegido describían perfectamente los lugares (eso sí tus fotos han salido mejor que las mías 😉 )

    1. admin dice

      ¡Qué bien, Nuria! Gracias a ti por el comentario. Me alegra que os haya servido para recorrer esa preciosa zona. Un saludo.

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