Día 4: Wadi Bani Khalid, tortugas de Omán y Sur

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Wadi Bani Khalid, tortugas de Ras al Jinz y la ciudad de Sur

Empezamos la jornada con el mejor desayuno que tuvimos en Omán. Recogemos las cosas y, todavía con la emoción de haber disfrutado de uno de los desiertos más bellos del mundo, regresamos a Bidiyah a por nuestro coche. La primera parada es en Wadi Bani Khalid, uno de los sitios más bellos de Omán y el primer wadi que visitamos.

Wadi Bani Khalid. Oasis entre montañas

Los wadis son cauces de ríos, algunos de ellos subterráneos, que crean verdaderos oasis de aguas de un color verde intenso rodeadas de palmeras y vegetación. La mayoría de ellos están ubicados en profundos cañones entre montañas. El contraste con el paisaje árido del desierto y las montañas de Omán no puede ser más sorprendente. Al ser el primero que visitamos la emoción y la sorpresa es todavía mayor.

Wadi Bani Khalid

Cómo llegar a Wadi Bani Khalid

Desde Bidiyah hasta Wadi Bani Khalid se tarda poco más de una hora. La carretera es muy buena excepto los dos últimos kilómetros, que tiene algún tramo con cierta pendiente y es un poco estrecha. Aún así se puede acceder perfectamente con un coche normal. A medida que nos vamos aproximando a Bani Khalid vemos como va cambiado el paisaje. Las primeras palmeras se asoman a la carretera hasta formar un frondoso palmeral a ambos lados del río. Al final de la carretera hay un pequeño parking y a partir de ahí se debe continuar andando siguiendo la dirección del falaj, la acequia de irrigación.

Falaj de Wani Bani Khalid

Wadi Bani Khalid

Horario: 8:30-17:30

Al llegar a la primera laguna no damos crédito a lo que tenemos ante nuestros ojos. Es un lugar absolutamente increíble y sumamente fotogénico, con las palmeras reflejándose sobre las verdes aguas. Junto a esa laguna hay un restaurante con fabulosas vistas y comida aceptable. Este es el lugar donde más gente hay, pero si vais a primera hora se puede disfrutar plácidamente del lugar. A partir de las 10:00 suelen llegar las primeras excursiones, pero lejos de estar masificado.

Wadi Bani Khalid

Continuando río arriba por el cañón se va pasando por pozas más pequeñas hasta llegar a la cueva. El paseo en sí mismo es una auténtica maravilla, caminando a lo largo del cañón excavado por el río durante miles de años.  A unos 300 metros se halla otra poza menos profunda pero más íntima con una pequeña cascada y todo.

Wadi Bani Khalid

Desde allí, hasta la cueva hay unos 5 minutos andando por el cañón. Hay algunas flechas pintadas en las rocas para poder llegar y si no, les preguntáis a los lugareños. La cueva en sí no es ninguna maravilla pero la ruta hasta llegar merece la pena. Dentro apenas se puede avanzar unos 20-30 metros con el techo muy bajo hasta llegar a un río subterráneo.

Wadi Bani Khalid
Wadi Bani Khalid

Castillo de Al Kamil

Tras 2:30 h disfrutando como niños regresamos al coche y emprendemos rumbo a Sur. Al llegar a la localidad de Al Kamil paramos para ver un castillo que hay anunciado en la carretera y aprovechar para hacer un alto en el camino. El Old Castle Al Kamil es un bonito castillo perteneciente a la familia más pudiente del pueblo. De hecho, su padre y su abuelo han sido destacados miembros del “gobierno” de Omán. En ese castillo vivieron durante 250 años y su bisabuelo lo donó al gobierno que lo restauró y posteriormente el sultán Qaboos se lo devolvió a la familia.

Castillo de Al Kamil (Omán)

El dueño actual vive en el castillo y ha acumulado una colección impresionante de objetos inimaginables. Destacan las vasijas y vajillas de porcelana y barro. También posee flechas de más de 3000 años de antigüedad y hasta fragmentos de un meteorito. El castillo se ve mediante una visita guiada (2 OMR) y si tenéis suerte, como nosotros, quizá os la realice el apasionado dueño de la casa. Es un auténtico personaje que ha reunido objetos de todo el país, algunos realmente extravagantes, como las gafas de su abuelo. Para acabar, tomamos un té con dátiles en el patio interior del castillo.

Castillo de Al Kamil (Omán)

Sur, tras las huellas de Simbad el marino

Omán es el país de Simbad el marino y según cuenta la leyenda el famoso navegante nació en la localidad de Sur. Sea como fuere, Sur es una ciudad que nos evoca esa época de navegantes, aventureros y comerciantes. Tiene una ubicación privilegiada, con una enorme playa y una laguna que ofrecía cobijo a los intrépidos marineros.

Qué hacer en Sur (Omán)

Gracias a su estratégico emplazamiento, Sur ya era en el siglo VI una importante base comercial de la península arábiga y el este de África. Su pasado comercial ha contribuido al mestizaje de la población, con comunidades de India y de África oriental. La apertura del canal de Suez a finales del XIX supuso un duro golpe para Sur, pero todavía es una ciudad con una intensa actividad pesquera.

   

Debido a las altas temperaturas, a mediodía no hay apenas gente por las calles. Por la tarde, poco a poco se van llenando sus calles y los hombres se acercan a la zona del corniche, el paseo marítimo. La playa se convierte en improvisado campo de fútbol y centenares de muchachos corretean tras el balón emulando a sus ídolos.

 

Para ver el atardecer nos dirigimos a la vecina localidad de Ayjah. Ambos pueblos hasta hace poco estaban separados por la laguna y su salida al mar. Hoy en día, la distancia de 12 km se ha reducido gracias a un puente. Ayjah es una pequeña aldea de pescadores que mantiene intacto el espíritu de sus antiguos pescadores y navegantes. Como en tantos muchos otros sitios de Omán, tiene un castillo, testigo de antiguas batallas contra los portugueses. Actualmente el castillo de Al Ayjah está cerrado por obras. Esperamos que vuelva a abrir en breve, pero mientras tanto se puede contemplar desde fuera.

Dhow típico en la ría de Sur

Otro de los sitios más interesantes de Ayjah es el precioso faro a la entrada del pueblo. Desde allí se tienen las mejores vistas de Sur y un excelente sitio para ver el atardecer. Desde allí vamos dando un paseo por el corniche hasta la pequeña playa de Ayjah. Allí se arremolinan pescadores y niños, algo que habíamos echado de menos hasta ese momento. Al caer la noche pequeñas embarcaciones se dirigen a faenar mientras otros regresan con el trabajo hecho. Continuamos hasta el final, donde hay una antigua torre de vigilancia, y por la parte de atrás hay algunos lugareños pasan la tarde charlando y echando la caña.

Faro de Ayjah (Omán). Qué hacer en Sur

Ras al Jinz, la playa de las tortugas

Omán es uno de La reserva está situada en el punto más oriental de la península arábiga y es probablemente el mejor sitio para ver las tortugas de todo el Océano Índico.

Todos los años allí acuden más de 20.000 tortugas a desovar a las playas de Omán. La especie más habitual es la tortuga verde, pero también se pueden ver otras como la tortuga laúd, la carey y la boba. En realidad, en todo Omán se pueden observar tortugas pero por su volumen Ras al Jinz está considerado un santuario. Por eso, con el fin de preservar su hábitat, desde hace unos años está absolutamente prohibido el acceso a la playa durante todo el día. En la vecina localidad de Al Hadd, también son muy frecuentes y si se tiene suerte se pueden ver si acudís por la noche.

Playas de Omán

Cuándo ir a ver tortugas

Los responsables de la reserva aseguran que prácticamente todo el año hay al menos una tortuga que desova en Ras al Jinz.  Sin embargo, aunque no es habitual, en temporada baja hay algún día que no aparece ninguna. La temporada alta es de junio a septiembre, pero debido a las altas temperaturas no es la época más recomendable para viajar a Omán. En octubre nosotros vimos 6 tortugas en menos de media hora y una pequeñaja corriendo hacia el agua.

Como visitar las tortugas

Desde Sur hasta la reserva de Ras al Jinz hay escasos 40 km por una carretera excelente. Algunos hoteles de Sur organizan excursiones para ver desovar las tortugas, pero se puede ir perfectamente por vuestra cuenta.

La entrada a la reserva es a través del único hotel que hay. Los huéspedes del hotel, que tienen incluida la visita a la playa en el precio del alojamiento. El resto tienen que pagar una entrada de 7 OMR (niños, 1 OMR). Si se va en temporada alta, de noviembre a febrero, es recomendable reservar de antemano, aunque a nosotros no nos contestaron ni al teléfono ni al mail.

Ellos organizan diariamente 4 salidas al atardecer con grupos de 25 personas. Se salea las 21:00 del hotel andando hasta la playa, pero hay que estar en recepción antes de las 20:30. También realizan salidas al amanecer, a las 5.00, para lo cual hay que estar allí antes de las 4:45 am. Además los clientes del hotel tienen la oportunidad de ver la playa de día después de desayunar en un tour acompañados por personal del hotel. Sinceramente, el hecho de ver la playa por la mañana no justifica el alto precio de las habitaciones. No tienen unas instalaciones lujosas y además está alejada de todo.

El proceso de desove

El proceso se realiza en varias puestas, separadas por unos 15 días. En la primera puesta puede poner entre 50 y 200 huevos, dependiendo de la especie. En las siguientes aproximaciones pondrá menos, hasta alcanzar unos 500 huevos. La razón es bien sencilla. Cuenta con muchos depredadores que pueden devorar los huevos o los alevines, tanto en tierra como en el mar. De hecho, se calcula que solamente entre 1 y 5 de cada mil sobrevivirán y volverá a la misma playa donde nació a poner sus huevos cuando alcance la edad fértil, unos 25 años después.

Cuando sale a desovar la tortuga realiza un gran agujero con ayuda de las aletas. Es una tarea realmente fatigosa y cada 4 aleteos, descansa y respira profundamente. Pero, además, no realiza un solo agujero, sino que una vez que ha tapado los huevos hace otro enorme agujero que servirá de señuelo para engañar a los depredadores. De esta manera, creerán que están enterrados en ese segundo agujero y los huevos permanecerán intactos. El proceso dura alrededor de 2:30 h, tras lo cual la tortuga regresará exhausta al mar.

Tortugas en Omán. Ras al Jinz
 

Nuestra experiencia

Sinceramente, después de haber visto desovar tortugas en Costa Rica y en Sukamade (Indonesia) –lugares con mucha más fama-, iba con las expectativas un poco bajas. Sin embargo, en ninguno de los dos sitios vi tantas como en Omán. La playa tenía tantos agujeros de las tortugas que parecía que hubieran bombardeado la playa. Las tortugas no siempre salen a poner huevos. Hay ocasiones que simplemente salen a reconocer la playa y ver si la arena es lo suficientemente blanda y tiene la temperatura adecuada para desovar.

Tortugas en Omán. Ras al Jinz

Las visitas están bastante bien organizadas para molestar lo mínimo a los reptiles y no interrumpir el proceso. Obviamente, hay que ir en absoluto silencio y no situarse frente a la tortuga cuando esta desovando. Mientras está desovando la tortuga entra en una especie de trance y apenas se percata de lo que ocurre a su alrededor. Aún así, no está permitido situarse frente a ella. En algunas reservas ecológicas, una vez depositados los huevos, son recogidos para evitar el pillaje o que se los coman los depredadores. En Ras al Jinz, prefieren no interrumpir el curso de la naturaleza con el fin de que las tortugas aprendan mejor el camino hacia el mar y les resulte más fácil reconocer la playa cuando vuelvan a desovar 25 años después.

Para nosotros fue una de las mejores experiencias del viaje a Omán y algo totalmente imprescindible. Pocas veces se tiene la oportunidad de ver desovar tortugas y cada vez que lo he hecho ha sido algo sumamente emotivo.

Tortugas en Omán. Ras al Jinz

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