Qué ver en Gante, la bonita capital de Flandes

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Qué ver y hacer en Gante, la ciudad de las 3 torres

Gante, la capital de Flandes, es la ciudad más bonita de Flandes y una excursión formidable si vais a visitar Bruselas. Posee un patrimonio muy bien conservado con bellos canales, impresionantes torres y hasta un castillo medieval. Os propongo un recorrido por los lugares más emblemáticos para saber qué hacer en Gante en un día.

 

Como ir a Gante

La manera más rápida y cómoda para ir a Gante es en tren. Podéis echar un ojo a su web. El tren conecta de manera directa el aeropuerto Zaventem de Bruselas con Gante en poco más de una hora. Además, está a medio camino entre Brujas y Bruselas. Así pues, es una oportunidad fantástica para hacer una escala entre ambas ciudades, ya que está solamente a media hora de distancia de cada una de ellas. La mayoría de las calles del centro histórico son peatonales, así que si vais en coche no lo vais a tener fácil para aparcar.

 

Qué ver y hacer en Gante

Gante es una ciudad llena de historia; de hecho, allí nació el mismísimo emperador Carlos V. Además, a pesar del turismo, no hay hordas de turistas atacando con su palo selfie. Se puede recorrer en una sola jornada, pero si os quedáis por la tarde podréis vivir a tope el ambiente universitario.

Si vais a Gante en tren tenéis un agradable paseo de unos 20 minutos hasta el centro histórico de la ciudad. El primer edificio destacado es el Palacio de Justicia, construido entre 1836 y 1846 y para el que se destinaron más de 2 millones de francos de la época. A partir de ese punto continuad por la calle Veldestraat, probablemente la calle más comercial de la ciudad, para llegar al corazón de la ciudad.

 

Iglesia de San Nicolás

Esta iglesia de estilo gótico fue construida por los comerciantes de la ciudad entre 1220 y 1250. Ocupa el lugar de una iglesia anterior que había sido incendiada en 1776. Para su utilización utilizaron piedra azul grisácea de la zona de Tournai. El templo ha sufrido el ataque de protestantes, revolucionarios y, finalmente, de bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Debido a ello, para lucir esplendorosa de nuevo, ha tenido un largo proceso de restauración que se prevé que concluya en 2018.

Iglesia de San Nicolás (Gante)
 

En un lateral de la iglesia de San Nicolás, por donde se entra al templo, está la famosa casa de los albañiles. Se trata de la auténtica, ya que en el muelle Graslei hay una réplica exacta. Es un edificio del siglo XVI que tiene como particularidad una curiosa fachada coronada por 6 bufones que bailan en el tejado.

 

Disfrutar del ambiente en los Muelles Graslei y Korenlei

Son los antiguos muelles de la ciudad por donde llegaban todos los barcos con sus mercancías. Graslei era el muelle de las hierbas y Korenlei el muelle del grano. Hoy en día esta zona se ha convertido en un lugar más lúdico pero igual de atareado. El ir y venir de marineros y estibadores han dado paso a turistas y a jóvenes estudiantes disfrutando de la ribera del río. Tanto Graslei como Korenlei guardan todavía la esencia de antaño. En ellas podemos observar las antiguas casas de los comerciantes, con su arquitectura típica.

Muelle de Graslei

El más bonito de ellos y el que mantiene más edificios originales es el muelle Graslei. Algunas de las que se mantienen en pie son la casa de los bateleros, la de medidores de trigo o la del recaudador de impuestos. Todas ellas de los siglos XVI y XVII. La casa más antigua de Graslei es la del gremio de los carniceros, de alrededor de 1200. Esta última es fácilmente reconocible porque su estilo es menos recargado. Además, el edificio está ligeramente inclinado hacia delante. De esta manera izaban más fácilmente las pesadas cargas de grano cuando llegaban a la ciudad.

Muelle de Graslei

En el muelle Korenlei el edificio más destacable es el que ocupa actualmente el hotel Marriot. Antiguamente se llamaba la casa de los cisnes por los dos cisnes opuestos que se distinguen en la fachada. Este edificio era en la antigüedad un prostíbulo y no había mejor manera de anunciar sus servicios que con el sutil mensaje de los cisnes. Y es que, durante la Edad Media el amor fiel era representado con dos cisnes que se miran; lo contrario representaba infidelidad.

Casa de los dos cisnes, muelle de Korenlei
 

Hacer un romántico crucero por los canales

Desde esos mismos muelles parten los barcos que realizan los cruceros por el río Lys. Es una manera bonita y muy romántica de contemplar la ciudad. El paseo dura unos 40 minutos en el que explican la historia de la ciudad en varios idiomas. En verano salen aproximadamente desde las 10:00 hasta las 18:00 en verano y en invierno desde las 11:00 hasta las 16:00. Cuestan 7.50€ los adultos y 3.50€ los niños.

 

Ver las 3 torres desde el puente de San Miguel

Gante es conocida como la ciudad de las tres torres: la de la Catedral de San Bavón, la de Belfort y la de la iglesia de San Nicolás. Se pueden ver en un mismo plano desde el puente de San Miguel y otras zonas de la ciudad. Además, desde allí mismo se obtiene la mejor instantánea de los muelles Graslei y Korenlei. La instantánea es especialmente bella al atardecer, cuando los rayos inciden sobre ambos muelles y sus calles están más animadas.

Vista de las tres torres de Gante
 

Castillo de Gravensen

Horario: 1 abril – 30 septiembre: 10:00-18:00 / 1 de octubre – 30 marzo: 9:00-17:00

Precio: Entrada general 8€ / Mayores de 55 y menores de 25: 6€

Es una auténtica maravilla enclavado en el mismo centro neurálgico de la ciudad. Perteneció a los antiguos condes de la ciudad. La primera construcción se levantó en el siglo X y era de madera. Posteriormente, debido a las constantes luchas que mantenían con sus enemigos, vieron la necesidad de reforzar el sistema defensivo con piedra. Así pues, Felipe de Alsacia en el siglo XII levantó el impresionante castillo que vemos en la actualidad.

Castillo de Gravensen
 

En algunas de las dependencias del castillo hay exposiciones de trajes, armaduras y armas de la época. Con la entrada dan un pequeño papel con explicaciones del recorrido en español. Además, en muchas de las salas hay carteles que ayudan mucho a contextualizar el castillo.

En otra de las estancias hay una serie de paneles explicativos sobre los numerosos métodos de tortura, así como una guillotina. El complejo funcionó como castillo y residencia oficial de los condes hasta principios del siglo XIX, cuando fue vendido y se convirtió en una factoría. En suma, una visita sumamente recomendable y con unas visitas impagables.

 

Pasear por el pintoresco barrio de Patershol

Está situado justo frente al castillo de Gravesen, y en la época de los condes fue un barrio de familias acomodadas. Posteriormente, cuando el castillo se convirtió en una fábrica, el barrio alojó a los tejedores. Actualmente es uno de los lugares más pintorescos y animados de la ciudad, con multitud de bares y restaurantes. Es una zona muy recomendable por la tarde. También resulta muy agradable simplemente para pasear y recrearse con algunas de las antiguas casas típicas que se conservan.

 

Curiosear en la Plaza del Mercado de los Viernes

Preside la plaza una estatua de Jacobo de Artevelde, un héroe gantés en su lucha contra los ingleses. Debe su nombre a que en el pasado alojaba todos los viernes el mercado más importante de la ciudad. Hoy en día también hay un mercado los viernes y sábados donde podéis probar algún producto de la gastronomía local, como exquisitos quesos. Alrededor de la plaza también hay bonitos edificios históricos, como el Boyd Moison Building, que fue la sede de los sindicatos socialistas.

 

Probar una cerveza fiando el zapato

En la misma plaza del Mercado de los Viernes se encuentra la cervecería Dulle Griet famosa por una curiosa tradición. Se trata de dejar un zapato de fianza cuando se pide una cerveza Kwak de 1.2 litros para asegurarse de que devuelve el vaso. Así pues, se deja el zapato en una cesta que cuelga de la barra. Cuando acabas tu cerveza y devuelves el vaso, recuperas tu zapato.

 

Degustar la gastronomía en la Lonja de la Carne

Horario: martes-domingo, 10:00 – 18:00

Este mercado de productos tradicionales es el paraíso de todo gourmet. Flandes posee más de 175 productos regionales y muchos de ellos se pueden degustar en este edificio del siglo XV. Antiguamente era un mercado para conservar frescas las carnes, especialmente. El interior del edificio está decorado con jamones de Ganda, típicos de la zona, colgando del techo.

 

Contemplar el Cordero Místico en la Catedral de San Bavón

Entrada: Gratuita, de 8:30-18:00 (17:00 en invierno). Ver el cuadro 4€

Como he dicho antes, Gante es conocida por la ciudad de las tres torres. Dos de ellas se encuentran a pocos metros, en la plaza Sint-Baafsplein: La Catedral de San Bavón y la torre Belfort. La primera de ellas se terminó de construir en 1569 y es de estilo gótico. Desde 2015 dentro de la catedral de aloja un esqueleto de ballena, que llego muerta en un barco brasileño. La bautizaron con el nombre de Leo y hace referencia a una historia del Antiguo Testamento.

Pero por lo que realmente es famosa esta catedral es por contener La Adoración del Cordero Místico. Se trata de un cuadro formado por una serie de panales decorados por Jan Van Eyck en 1432. Es una de las pinturas flamencas más importantes y la que más vicisitudes ha sufrido, ya que ha sido robada en 6 ocasiones. Entre otros, Napoleón se la llevó al museo Louvre y, la última vez fue sustraída por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Subir al mirador Belfort

Horario: lun-dom, 10:00-18:00

Precio: adultos 6€, menores de 26 años 2€, menores de 19 años gratis, mayores de 65 años 4.5€

Este campanario de 91 metros de altura fue construido con muchas interrupciones entre 1313 y 1380. Durante siglos se utilizó para dar las horas, avisar a la población y ejercer labores de vigilancia desde arriba. Las dependencias inferiores fueron el depósito de la tesorería de la ciudad. Hoy en día alberga diferentes exposiciones sobre la construcción del edificio y su historia.

Torre Belford (Gante)
 

Disfrutar de una terraza en Korenmarkt

Justo frente a la iglesia de San Nicolás parte la peatonal calle Korenmarkt. Al comienzo de la calle se encuentra el centro comercial Post Plaza, en el antiguo edificio de Correos. Continuando por la calle, a ambos lados se suceden las casas típicas de estilo barroco flamenco. En los bajos, todas ellas alojan bares y cafeterías con sus respectivas terrazas, habitualmente frecuentadas por estudiantes y trabajadores relajándose con una cervecita tras el trabajo.

 

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