El famoso Preikestolen es probablemente el sitio más impresionante y fotografiado de Noruega. Por eso mismo, en verano hay días que hay muchísima gente haciendo la ascensión al mítico lugar. Para evitar sentiros como en el Corte Inglés en el primer día de rebajas os voy a contar mi experiencia. Aquí van algunas recomendaciones para realizar ir al Preikestolen por vuestra cuenta.

La puerta de entrada más habitual al Preikestolen es Stavanger, una agradable población de 130000 habitantes. Cuenta con muy buenas comunicaciones e incluso con aeropuerto.

 

Cómo organizar la excursión

Como ir desde Oslo al Preikestolen en un día

Aunque me parece una auténtica locura se puede hacer la ascensión en un solo día desde Oslo. Pensad que en Stavanger hay bastantes días que llueve o hace niebla. Si intentáis hacerlo en un solo día quizá hagáis el vuelo en vano porque no se ve apenas el camino de subida. Además Stavanger es una ciudad que bien merece una visita más relajada.

Si pese a todo decidís hacerlo así deberéis tomar un vuelo de Norwegian airlines a primera hora de la mañana (7:00 am), coger un bus o taxi desde el aeropuerto hasta el puerto y ahí tomar el ferry. Después controlar muy bien el bus y ferry de vuelta para que os de tiempo a llegar al aeropuerto y coger un avión de vuelta.

Como ir desde Stavanger al Preikestolen

Desde Stavanger salen los ferries hasta Tau cada 40 minutos más o menos. Podéis ver los horarios desde mayo hasta diciembre aquí.

El trayecto en barco por el fiordo cuesta 56 coronas (6€), dura unos 45 minutos y os deja en Tau. Desde ahí, justo frente al puerto de Tau, salen los buses (200 coronas i/v) hacia el punto de partida de la ascensión. Podéis ver los horarios aquí para organizaros la vuelta.

Ruta de ascensión

Para hacer la subida no hace falta ser Kilian Jornet pero requiere un mínimo de forma física. Al comienzo del sendero hay un cartel que nos informa de la distancia y la pendiente que tiene el recorrido. Se estiman unas 2 horas de subida y otro tanto de bajada. Es de una ruta lineal de unos 9 kms con un desnivel acumulado de unos 500 metros. Lo más importante es llevar calzado cómodo. Si vais en verano no hace falta llevar botas de alta montaña. También llevad agua (con un litro es suficiente) y protector solar.

El primer tramo de ascensión es el más duro. Comienza con una fuerte pendiente por un sendero pedregoso, pero no os desaniméis. El camino se suaviza un poco más adelante. Coge tu ritmo y aprovecha las vistas panorámicas para descansar e hidratarte.

Además en el último tramo encontraras pequeños lagos de agua fría en los que pegaros un baño y quedaros con los pezones como escarpias por el mismo precio. Es el tramo más espectacular y hay zonas con poca pendiente. Ya estaréis casi arriba. Ya solo queda llegar, tomar aliento y disfrutar de las fabulosas imágenes que nos ofrece el Preikestolen sobre el fiordo Lysefjord.

Arriba hay varios miradores, además del mismo púlpito. Si continuáis un poco más hacia arriba ascendiendo por la derecha es más probable que estéis solos.

No hay mejor recompensa que comerse un bocadillo ante tal espectáculo de la naturaleza. Yo estuve arriba alrededor de 1:30 hr y creo que fue suficiente para descansar y sacar fotos tranquilamente.

La bajada fue más rápida, alrededor de 1:30 hr. Cuando yo bajaba, la marea de gente que subía era abrumadora. Había muchos momentos que tenía que hacer cola para poder ir subiendo y me pareció un poco agobiante. Así que madrugad un poco y os compensará.

Ya en la parte de abajo, junto a la parada de autobús hay unos baños públicos para refrescaros un poco antes de emprender el camino de vuelta. También podéis ir a la cafetería para tomaros un merecido refresco.