La Habana a fondo (Qué ver y hacer)

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Qué ver y hacer en La Habana 

Intentar describir todos los encantos de La Habana en un solo artículo resulta imposible. Es una ciudad nostálgica, anclada en el tiempo pero también decadente y ecléctica aunque esto es también parte de su encanto. He tenido la suerte de visitar la isla unas cuantas veces por ocio y por mi trabajo de guía. Gracias a ello he podido degustar el aroma de la ciudad poco a poco, a sorbos cortos, como el vino añejo o un buen puro cubano.

En cada visita he ido descubriendo nuevos lugares, algunos no tan conocidos y otros que han ido surgiendo con los nuevos tiempos. También he hecho nuevos amigos, de los de verdad, que te abren su corazón y la puerta de casa. A ellos les debo parte de este artículo, ya que muchos me han mostrado otra cara de la ciudad y me han enseñado a verla con otros ojos. Gracias a ellos he entendido un poco mejor la realidad de un país único. Ellos son los culpables que haya vuelto tantas veces y que en cada viaje disfrute como la primera vez.

VISITAS IMPRESCINDIBLES

Algunos visitan La Habana en viajes relámpago combinado con un viaje a Varadero pero os recomiendo disfrutar la ciudad con más calma. Desde aquí os quiero proponer algunas visitas para combinar arquitectura, historia, gastronomía, compras y música, mucha música.

 

HABANA VIEJA

Calle Obispo

Una de las calles con más solera y animación de la capital. Es una de los accesos para adentrarse en la Habana Vieja y conecta El Floridita con la Plaza de Armas. A lo largo de esta calle peatonal se encuentran multitud de negocios locales, restaurantes, tiendas de souvenirs y librerías. Siempre está concurrida pero especialmente por la tarde, cuando en algunos de los locales encontraréis música en directo.

Plaza de la Catedral

Es una de las cuatro plazas famosas de la Habana Vieja. Domina la plaza la Catedral de San Cristóbal. Recientemente ha estado de obras y le han devuelto el esplendor a esta iglesia de estilo barroco del siglo XVII. El exterior destaca por sus dos torreones simétricos y las columnas de la fachada. El interior sorprende por sus enormes columnas de mármol.

De esa misma época y de similar estilo barroco los edificios que rodean la plaza. No os perdáis echar una ojeada al fantástico patio interior del restaurante El Patio. Si queréis daros un caprichito la comida es un poco más cara pero el emplazamiento es único. Bajo uno de los soportales de la plaza observa ufano una escultura de Antonio Gades. El famoso bailarín español fue un enamorado de Cuba y pidió que sus restos reposaran en la isla.

 

Plaza de Armas

Fue construida en 1920, poco después de la fundación de la ciudad y es la más antigua de las cuatro plazas coloniales de La Habana. Originalmente fue conocida como Plaza de la Iglesia porque albergó el Templo Parroquial Mayor hasta su demolición en 1770. En su lugar se ubica actualmente el Palacio de los Capitanes Generales. Era la residencia de los gobernadores en tiempos de la colonia española y uno de los edificios más representativos del barroco cubano. Actualmente es un museo dedicado a ensalzar las gestas independentistas cubanas.

Alrededor de toda la plaza hay puestos de libros de segunda mano y es una oportunidad única para llevaros un recuerdo. Se pueden encontrar joyas de autores latinoamericanos o ediciones antiguas de novelas míticas de Hemingway.

Fuente: Cubagen

Plaza de San Francisco

Se construyó durante el siglo XVI y era la primera plaza que veían los marineros cuando atracaban en La Habana. Allí mismo erigieron el convento franciscano que da nombre a la plaza, donde también había un mercado. Posteriormente dicho mercado se trasladó a la Plaza Vieja tras la queja de los monjes por el ruido.  Actualmente además de la basílica y del convento de San Francisco de Asís es encuentra el edificio de la Lonja.

No os podéis perder sacaros una foto con la estatua del célebre Caballero de París. A pesar de su sobrenombre, fue un extravagante mendigo de origen español. Frecuentaba las calles de la Habana portando siempre ropas negras, capa y llevaba barba y cabellos largos. Hoy en día tiene la barba más reluciente que en vida ya que toda la gente se saca fotos y le tira de las barbas.

Plaza de San Francisco, La Habana

 

Plaza Vieja de la Habana

Esta antigua plaza que albergaba el antiguo mercado está rodeada de elegantes edificios coloniales. Durante muchos años era el lugar donde se comerciaba con todo tipo de mercancías, incluido esclavos. El mercado ya no se ubica aquí y afortunadamente hay negocios de hostelería y algunas tiendas internacionales de moda. Os recomiendo sentaros en una de las terrazas y deleitaros con el animado ambiente. Habitualmente desfilan por los restaurantes y cafeterías grupos de música callejera que os harán imbuiros del ritmo cubano. Mi favorito es La Taberna de la Muralla, donde podéis tomaros una refrescante cerveza local.

Plaza Vieja de La Habana

 

Bodeguita del Medio

Es una de las visitas obligadas de La Habana. Se llama así porque originalmente era una tienda de ultramarinos que se ubicaba entre otros dos negocios. Debe su enorme reputación a su mejor y más afamado cliente, el premio Nobel de literatura Ernest Hemingway. Por el bar han pasado la flor y nata nacional e internacional. Entre otros ciudadanos ilustres se pueden ver recuerdos y firmas de Fidel Castro, Salvador Allende o Pablo Neruda.

A pesar de Hemingay decía que preparaban los mejores mojitos de La Habana, ya os advierto que no son ninguna maravilla. En general, en Cuba no hay hielo de calidad y los cócteles no suelen estar muy logrados. Aún así, siempre que voy me tomo un mojito aunque solo sea por tradición y disfrutar del ambiente.

La bodeguita del medio (La Habana)

 

El Floridita

Otro templo de la hostelería habanera. Al igual que La Bodeguita del Medio debe su reputación al insigne Hernest Hemingway que acuño una frase memorable: “Mis mojitos en La Bodeguita y mis Daikiris en el Floridita”. Si bien no es barato, he de reconocer que el daikiri lo bordan. Dentro podéis sacaros una foto con la estatua de Hemingway en su lugar favorito de la barra.

Floridita, La Habana

 

Hotel Ambos Mundos

Esto hotel situado a 50 metros de la Plaza de Armas fue la residencia de Hemingway durante largos periodos. La habitación que ocupó el escritor, la 511, se mantiene casi igual que él la dejó, con algunos objetos personales suyos. El edificio es muy bonito y posee una fantástica terraza para descansar y tomaros un mojito.

 

HABANA CENTRO

Parque Central

Es el principal parque que hay en las inmediaciones del Capitolio. En el centro del mismo está la estatua más antigua de José Martí, el famoso prócer y político cubano. Lo más curioso de esa estatua es que en 1949 un marine americano borracho escaló hasta arriba y orinó sobre la estatua. A menudo se organizan bailes a las sombra de los árboles.

 

Gran Teatro de la Habana Alicia Alonso

Es el Teatro Principal de la Habana y uno de los edificios más preciosos. Desafortunadamente, durante su construcción  se quedaron sin fondos y no pudieron construir una de las cuatro torres. Así que si os fijáis, veréis solamente 3, una en cada esquina. Aún así, el edificio es sencillamente majestuoso y ha sido rehabilitado recientemente para lucir en todo su esplendor. Si estáis interesados en alguno de los espectáculos que ofrecen debéis intentar reservar con tiempo porque las entradas se agotan rápidamente. No hagáis caso a los vendedores que ofrecen entradas a precios reducidos porque probablemente sean falsas.

Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso

Capitolio

Fue construido en 1929 por orden del entonces presidente del gobierno Gerardo Machado. Está inspirado en el Capitolio de Estados Unidos y tiene una cúpula de 91 m de altura. Constituye el kilómetro 0 de la isla y para marcar dicho punto ubicaron un diamante bajo la cúpula. En 1973 trasladaron el diamante al Banco Nacional de Cuba por cuestiones de seguridad.

Tras la Revolución de 1959 el edificio no volvió a ser la sede política y fue la sede de la Academia de las Artes y las Ciencias y, posteriormente, la Biblioteca Nacional de Ciencia y tecnología.

Capitolio, La Habana

 

Barrio Chino

Es uno de los barrios más pintorescos de Cuba con su sorprendente puerta de acceso de estilo típico chino. Los primeros chinos llegaron a Cuba a finales del siglo XIX mediante contratos de trabajo como recolectores de caña de azúcar. A mediados de 1920 se estimaba que había una comunidad de unos 150000-200000 chinos que fueron dejando su impronta en la sociedad habanera. De hecho fue la segunda comunidad china de expatriados tras la de san Francisco.

Barrio chino de La Habana

Actualmente solamente hay 150-200 chinos censados pero os aconsejo acercaros a la puerta china de acceso, por detrás del Capitolio, y pasearos por el barrio. Los nombre de las calles están en español y en chino y algunas tienen nombre tan evocadores como la famosa calle Dragones. Pero de todas ellas la que no os podéis perder es la famosa calle del Cuchillo, junto a la calle Zanja. Es una estrecha calle de apenas 100 metros con restaurantes y bares de estética china, con farolillos rojos incluidos.

Barrio Chino de La Habana

 

Torre Edificio Bacardí

Si vais desde el barrio chino procurad ir por el Boulevard de San Rafael, una de las calles peatonales más animadas de Centro Habana. En ella podéis encontrar algunas tiendas comerciales e incluso algún cine de barrio.

El edificio Bacardí, como su nombre indica perteneció a la familia de origen barcelonés productora del ron del mismo nombre. Esta joya de art-decó fue el edificio más alto de La Habana cuando se inauguró en 1930. Tras la revolución cubana, el edificio fue expropiado y desde entonces ha albergado oficinas. Arriba del edificio hay un formidable mirador. No deberían cobraros por subir pero generalmente hay un ascensorista que “amablemente” os enseñará el mirador por el módico precio de 2CUC.

 

Paseo del Prado

Esta ancha alameda conecta el Parque Central con el Malecón. Tras el triunfo de la revolución se cambió de nombre por Paseo de Martí. Sin embargo, la población sigue llamándolo con el nombre original. Está especialmente animada los fines de semana, cuando numerosos pintores y otros artistas exponen sus obras a la venta. En 2016 se hizó un desfilé de Channel en este paseo.

 

Museo de la Revolución

Está ubicado en el edificio del antiguo Palacio Presidencial, que fue construido entre 1909 y 1920 por mandato del presidente Mario García Menocal. Los revolucionarios decidieron cambiar su uso y dedicarlo a un museo dedicado a la revolución cubana de 1959. A pesar de que es sumamente subjetivo y partidista, lo considero esencial para entender mejor los prolegómenos y el devenir de la revolución castrista. Contiene documentos, armas y objetos personales de algunos de los “barbudos” más conocidos como Fidel, el Ché o Camilo Cienfuegos. Algunos titulares de periódicos de la época son mordaces y resultan incluso cómicos. En uno, por ejemplo, se puede leer en primera página “La rata Batista se esconde en su madriguera”.

Hay mucha información, con vídeos y panales explicativos. Para verlo tranquilamente hay que dedicarle 1:00-1:30 h. Uno de los rincones más simpáticos es el mural de la planta baja con caricaturas de los Bush, Batista y Ronald Reagan. Para entrar hay que dejar las mochilas en el guardarropa y pagar 4CUC.

Frente al museo de la Revolución hay un fragmento del antiguo muro de la ciudad así como está un tanque utilizado por Fidel Castro durante la invasión de Bahía de Cochinos.

Museo de La Revolución, La Habana

 

Memorial Granma

Es en realidad uno de los anexos del museo de la Revolución. Allí se encuentran un tanque, un avión y algunos de los precarios vehículos utilizados contra el ejército de Batista. Están también los restos de un avión americano abatido durante el asalto de Bahía de Cochinos. La joya de la corona es, sin embargo, el yate “Granma” que utilizaron los guerrilleros para cruzar desde México hasta Cuba. Está protegido bajo una estructura de metacrilato y custodiado por dos soldados. Sorprende que en esa pequeña barca de 13 metros pudieran hacer la travesía 82 guerrilleros y no naufragaran.

 

Museo de Bellas Artes

Se encuentra justo enfrente del Museo de la Revolución. Si os toca algún día tormentoso es una buena opción para aprovechar el día. Es uno de los museos más importantes de Latinoamérica con alrededor de 45000 obras. Allí se exponen obras de autores Latinoamericanos y, especialmente, cubanos de los dos últimos siglos.

 

Hotel Sevilla

Es uno de los hoteles con más historia y solera de la ciudad. Alojó a huéspedes tan ilustres como el tenor Enrico Caruso o Al Capone, el famoso mafioso norteamericano. El tiempo no pasa en vano para este hotel centenario pero el hall de entrada y la fachada son preciosos, de estilo árabe-andaluz. Además tiene un fabuloso patio interior con terraza donde a veces hay música en directo.

 

CASTILLOS Y FORTALEZAS DE LA HABANA

Parque histórico militar Morro-Cabaña

Está situado al otro lado de la bahía de La Habana y desde ahí se tienen las mejores vistas de la ciudad. Las dos fortalezas que lo constituyen son Patrimonio de la Humanidad. Podéis ir en autobús público, pero dado que los precios de taxi no son excesivamente caros, es recomendable ir en taxi para poder volver sin tener que esperar. Un taxi os puede salir unos 10CUC i/v. También se puede ir en ferry (1CUC), en la llamada lanchita de la Regla. Una vez al otro lado hay que continuar andando hasta el fuerte.

 

Castillo de los 3 Reyes del Morro

Horario: 9:00-20:00, 6 CUC.

Esta imponente fortaleza fue erigida entre 1589 y 1630 para defenderse de los piratas. Está construida a la entrada de la bahía y posee unos muros de 3 metros de ancho. Fue el principal bastión defensivo de la Corona española durante más de un siglo. En 1762 sucumbió al ataque terrestre de 20000 soldados ingleses.

En 1844 se construyó el faro del complejo, el más antiguo de América. Se puede visitar por 2 CUC y el farero está encantado de mostrarlo y explicar su trabajo manual.

Faro del Castillo de los 3 Reyes del Morro

 

Fortaleza del Morro Cabañas

Horario: 8:00-23:00

Tras la asalto de las tropas inglesas y su efímero control de acceso a la bahía en 1763 el rey Carlos III decidió reforzar las defensas con esta fortaleza. La construcción duró 11 años y la enorme estructura mide 700 metros de largo y ocupa 10 hectáreas.

Los generales golpistas Machado y Batista utilizaron el complejo como prisión militar. Posteriormente, el Ché estableció ahí su cuartel general y, tras la caída de Batista, se cometieron juicios sumarísimos con fusilamientos incluidos. La mayoría de la gente sube para ver la ceremonia del cañonazo que se celebra todos los días a las 21:00. Era antiguamente el aviso de cierre de las puertas de a ciudad. Particularmente no me parece nada especial y hay que pelearse para poder ver la escueta ceremonia. No dura más de 10 minutos y media docena de soldados salen ataviados de época, redoblando tambores y prenden la mecha del cañón. Mejor quedar con un taxista para regresar a la ciudad porque según acaba la ceremonia hay una espantada general de turistas y a veces no hay taxis disponibles.

Fortaleza del Morro Cabañas, La Habana

 

Castillo de la Real Fuerza

Fue construida entre 1558 y 1577 para completar el primer sistema defensivo de La Habana. Originalmente alojó la residencia del gobernador y posteriormente ha desempeñado diferentes funciones, como Cuartel del Ejército y Biblioteca Nacional. El elemento más representativo de todo el complejo es una veleta con forma de mujer, conocida como La Giraldilla, y que es la escultura de bronce más antigua de la isla. Desde 1982 es Patrimonio de la Humanidad y actualmente alberga el museo de la Real Fuerza.

Castillo de la Real Fuerza, La Habana

 

Castillo de San Salvador de la Punta

Construido entre 1589 y 1630, fue una de las principales defensas de la ciudad. Su construcción fue muy polémica e incluso interrumpida debido al alto costo. Ha desempeñado diferentes funciones como Puerto Naval y Escuela de Milicias. Desde su rehabilitación en 2002 funciona como museo.

Castillo de San Salvador de la Punta, La Habana

 

Comandancia de la Policía Nacional Revolucionaria

A pesar de el estilo típico de las fortificaciones de la ciudad, esta construcción data del año 1939. Se construyó sobre el lugar que ocupaba hasta 1708 el Bastión de San Telmo y posteriormente la Maestranza de Artillería.

 

ZONA DEL MALECÓN

Es un largo muro de 8 kilómetros a los largo de la costa que constituye el paseo marítimo de la ciudad. Fue construido en diferentes etapas entre 1901 y 1952. Allí acuden todas las tardes los habaneros para socializar, charlar, ligar y pescar. Es una oportunidad formidable para poder entablar conversación con los lugareños o cantar canciones compartiendo rones y risas.

En el Malecón también se encuentra el monumento a Manuel Maceo, uno de los principales generales en la guerra de Independencia. Por su origen mestizo se le conocía como “El Titán de bronce”.

Tribuna antiimperialista José Martí

Es una tribuna construida en 2000 frente a la antigua embajada de Estados Unidos con intención de darles la matraca continuamente. Principalmente en esa época se reivindicó la liberación del niño balsero Elián y posteriormente se han hecho multitud de manifestaciones y concentraciones reivindicativas.

 

BARRIO EL VEDADO

Era una de las zonas nobles de la ciudad a principios del siglo XX. En algunas de sus calles todavía se pueden observar algunas de las bellas casas que le dieron la fama. Alcanzó su esplendor en la década de 1930 pero todavía es un barrio muy recomendable. También hay en la zona algunos de los mejores locales nocturnos para salir a bailar.

Heladeria Coppelia

Nadie debe irse de La Habana sin probar un helado de la famosa heladería de la película “Fresa y Chocolate”. Es una de las más grandes del mundo, abarca una manzana entera y es capaz de atender a 1000 clientes a la vez. Fue un proyecto personal de Fidel Castro que deseó crear una heladería mejor que las estadounidenses. Desafortunadamente hoy en día no producen tantos sabores pero si se hace la cola por donde entran los cubanos sin llamar mucho la atención se puede lograr un helado por 1 peso cubano por bola.

 

Universidad de la Habana

Fue fundada en 1738 por frailes dominicos y es una de las universidades más importantes de Latinoamérica. Por sus famosas escaleras de acceso han pasado ilustres académicos y estudiantes de casi todo el mundo. Actualmente posee 21 facultades donde estudian alrededor de 60000 estudiantes.

Universidad de La Habana

 

Hotel Nacional

Este lujoso hotel fue inaugurado en 1930 sobre un emplazamiento excepcional, con vistas a la bahía de La Habana. Por sus habitaciones pasaron actores como Buster Keaton, Marlon Brando o Errol Flynn.  Aún hoy en día conserva parte del glamour de aquellos años y conserva unos formidables jardines.  Es también singularmente famoso porque fue la residencia y sede oficial de la mayor cumbre de mafiosos de la historia, en 1946 y recreada en la película “El Padrino II”

Hotel Nacional de La Habana

 

Plaza de la Revolución

Es una de las plazas más reconocibles de La Habana y una de las más grandes del mundo. Se construyó en época del dictador Batista pero se hizo más famosa por los famosos mítines eternos de Fidel Castro. En medio de la plaza está el monumento a José Martí, con una altura de 112 metros.

Monumento a Jose Martí, La Habana

Alrededor de la plaza se encuentran edificios ministeriales, entre los que sobresale el que tiene en la fachada un relieve del Che Guevara. En 2009 se inauguró otro relieve similar con la silueta de Camilo Cienfuegos.

En la Plaza de la Revolución, La Habana

Necrópolis de Colón

Los apasionados de los cementerios no pueden perderse esta visita. Debe su nombre a que desde 1795 a 1898 reposaron allí los restos del famoso almirante. Cuesta 5 CUC para los extranjeros y dentro hay magníficas tumbas y panteones con preciosas esculturas.

 

 

Callejón de Hamel

Está exactamente entre El Vedado y Habana Centro. Es una calle que no os podéis perder, especialmente si estáis en fin de semana. Se trata de un proyecto cultural del escultural y muralista cubano Salvador González Escalona. Su objetivo fue rehabilitar una calle deteriorada y crear un especio cultural y social para el pueblo. Es un centro de reunión de artistas y músicos que comparten su arte y sus ideas. Así mismo es también el principal lugar de la cultura afrocubana en La Habana y es por ello que muchos van vestidos de blanco, el color distintivo de la santería cubana.

 

OTRAS EXPERIENCIAS IMPERDIBLES

Darse un paseo en un almendrón 

En Cuba podemos contemplar algunas joyas automovilísticas de la época de los 1950. Debido al bloqueo internacional hasta hace poco apenas había coches nuevos. Esto ha hecho que los cubanos hayan cuidado especialmente los coches clásicos americanos como si fueran sus propios hijos. Es toda una experiencia darse un paseo por La Habana en una de esas reliquias. Hay por toda la ciudad y tendréis que regatear su precio, pero un sitio para elegir vuestro coche es frente al Capitolio. Os sentiréis como en la película Grease.

 

Disfrutar con la música cubana

La isla rezuma aroma música a todas horas del día y en cada esquina. Es difícil abstraerse de su embrujo, así que id preparados para bailar. El son es el rey de música tradicional, sin olvidar salsa o nuevos ritmos como el reggaeton. Mención especial merecen también los cantautores de la Nueva Troba cubana, entre los que destacan Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Si queréis ir a bailar no os recomiendo ir a la Casa de la Música de la calle Galiano. Aunque algunas veces hay buenos grupos, la mayoría de las noches se vuelve un local algo sórdido con jineteras. Es más recomendable acercarse a la Casa de la Música de Miramar. Para ir necesitaréis un taxi.

Los amantes del jazz no pueden perderse La zorra y el Cuervo. Hay actuaciones en directo de muy buenos artistas. Cuesta 10 CUC e incluye dos consumiciones. Abre a partir de las 22:00.

 

Deleitarse con la gastronomía local

Cuba no es un país muy barato para el turista, pero por las calles de La Habana se pueden encontrar en algunas esquinas puestos de comida callejera, especialmente dulces, como churros y bolas de coco.

Pero también hay restaurantes para todos los gustos. Una de las particularidades de Cuba es que hay restaurantes que se paga con moneda local. En ellos ofrecen comida muy humilde como espaguetis o pizza a un precio sumamente barato. Hay uno muy grande en la calle Obispo. Si buscáis un restaurante para turistas –allí llamados paladares- no os dejéis embaucar por los comerciales que hay por la calle. Si vais con uno de ellos es muy probable que el precio se vea incremente un 30% o más.

Yo os voy a recomendar dos. El que mejor relación calidad-precio ofrece es el Centro Asturiano de La Habana. Está ubicado frente al Capitolio y tiene la misma gerencia y menú que el restaurante que hay debajo, D´licias. En ambos restaurantes se puede comer por 6€ y las raciones son gigantescas. Si pedís entrantes, no pidáis uno para cada uno o dudo que podáis acabarlo, aunque ofrecen tuppers para llevároslo. No suelen reservar sitio y se forman colas para comer todos los días. Si no hay sitio y tenéis prisa podéis comer en el D´licias aunque no es tan bonito.

Otro local que me gusta es el Rum Rum de La Habana, a 100 metros de La Bodeguita del Medio. Ofrecen un menú cerrado para el turista por unos 11,75$ con entrante, primer plato, postre, mojito, bebida local y café. Es cierto que hay sitios más baratos pero la calidad de la comida y su ubicación son inmejorables. Además tienen música casi siempre.

 

DE COMPRAS POR LA HABANA

En La Habana no encontraréis grandes firmas comerciales como en otras ciudades pero hay infinidad de sitios para los apasionados de las compras. A lo largo de las calles de La Habana Vieja podéis encontrar muchas tiendas de souvenirs. Los últimos años han surgido algunas tiendas de firmas internacionales en lugares como la Plaza Vieja. Además de perderos por las vetustas calles de la ciudad hay dos mercados.

Almacenes San José

Es un mercado de artesanía, ropa, cuadros y souvenirs ubicado en un gran pabellón cerca de la iglesia de San Francisco de Paula, que de paso os recomiendo visitar. En este mercado podéis hacer las compras de manera rápida y regatear tanto como podáis, aunque son duros. Imprescindible para todos los que les gusten las compras.

Mercadillo de la calle Obispo

Es un pequeño mercadillo con apenas 20 puestos de artesanía y recuerdos. Algunos puestos no están todos los días porque se turnan, así que si veis algo que os guste no lo dudéis. Está ubicado en plena calle Obispo y cierran alrededor de las 18:00.

4 Comentarios
  1. Ay qué de recuerdos de mis dos viajes allí… sobre todo del barrio chino, que es surrealista!

    1. admin dice

      ¡Absolutamente! Es uno de los barrios que más sorprende a los turistas cuando van allí.

  2. Pablo y Patri dice

    Super completa! Nosotros hemos estado solamente una vez en La Habana, pero se que es uno de esos destinos que repetiré siempre que pueda! Hay una cosa que recuerdo con mucho cariño de Cuba, y es un restaurante llamado Chanchullero. Los precios no son los más económicos de la Habana, pero sin duda es donde mejor hemos comido. Está en la plaza del Cristo, en la calle Teniente Rey. Super recomendable! Si tienes la oportunidad, pásate, y ya nos dirás que tal!! Un abrazo!

    1. admin dice

      ¡Muchas gracias por el cumplido y la recomendación! No conozco el restaurante pero lo me lo apunto. Desgraciadamente hay muchos restaurantes con pobre relación calidad/precio y en algunos me han ofrecido hasta 30% de comisión por llevar a los turistas cuando he ido de guía, pero siempre me he negado.

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