Esta pequeña localidad catalana de apenas 2500 habitantes es el principal reclamo turístico de La Garrotxa. No en vano, ha llamado la atención de medios internacionales como L.A. Times, que lo definió como “el más bello pueblo español del que hayas oído hablar”. En Besalú convivieron durante siglos comunidades judías y cristianas, que dejaron una huella indeleble hasta nuestros días. Su centro histórico está estupendamente conservado y cuidado, con adoquinadas calles y edificios de bella arquitectura. De hecho, parece sacado de un cuento de hadas y, a pesar del incesante flujo turístico, posee un tremendo encanto. En este artículo os voy a contar  qué ver y hacer en Besalú en 1 día para aprovechar la jornada al máximo.

Dónde está Besalú

Besalú pertenece a la provincia de Girona, y está situada a 31 km de la capital de la provincia. A pesar de que pertenece a La Garrotxa, está ubicada junto a las comarcas de Pla de l´Estany y Alto Ampurdán.  El aeropuerto más cercano es el de Girona pero no dispone de muchos vuelos. El de Barcelona dista 150 km y se tarda unas 2 horas en llegar en coche.

Breve apunte histórico

Los primeros testimonios de asentamientos en Besalú se remontan a poblados ibéricos del siglo III a.C. Durante la época romana llegó a convertirse en una pujante villa con una incipiente industria manufacturera. La presencia musulmana en Besalú fue bastante efímera y actualmente no hay huellas de su paso por la ciudad. Posteriormente, en el siglo VIII adquirió especial importancia y a finales del siglo IX se convirtió en un condado independiente.

Su independencia duró hasta el año 1111, cuando pasó a depender del condado de Barcelona. Por aquellos tiempos el pueblo ya era el mayor centro comercial de La Garrotxa y la comunidad judía representaba un tercio de la población. Tenían oficios más especializados, siendo artesanos, herreros e incluso médicos. Pero algunos de ellos también se dedicaron a la usura, lo que levantó el recelo del resto de la población.

Calles de Besalú

Durante los siglos XIII y XIV, la ciudad sufrió la peste negra y debido a las mejores condiciones higiénicas de los judíos, su comunidad sufrió menos muertes. Sin embargo, los cristianos creyeron que les estaban envenenando y empezaron a perseguir a los judíos. En 1415 el Papa  Benedicto XIII dictó la Bula de Benet, que obligaba a vivir a los judíos en zonas separadas. Esta situación se prolongó durante los siguientes 20 años, hasta que el último sefardí abandonó la ciudad.

Qué ver y hacer en Besalú

El casco antiguo de la ciudad es una auténtica obra de arte y fue declarado Conjunto Histórico-Artística Nacional en 1966 por su valor arquitectónico. El acceso a la ciudad es a través de un puente del famoso Puente Viejo de Besalú que nos traslada a pleno Medievo.

Se alza majestuoso sobre las aguas del río Fluvia y debido a su importancia histórica, está catalogado como Bien de Interés Cultural desde 1931. Fue construido en el siglo X sobre un antiguo puente romano, aunque a lo largo de la historia ha sido reconstruido parcialmente en varias ocasiones.

Puente Viejo de Besalú

Las dos torres principales fueron levantadas por Pedro IV durante el siglo XIV. Su misión era vigilar a los viandantes y hacerles pagar peaje. La última restauración lugar tras la Guerra Civil, ya que durante la contienda 2 arcos fueron derruidos por las bombas. Hay un mirador en el casco antiguo para poder admirarlo desde las alturas.

Puente Viejo de Besalú

El pueblo se puede visitar en unas pocas horas pero por la noche, cuando hay muchos menos turistas, adquiere una magia especial. La oficina de información turística ofrece visitas guiadas en varios idiomas. La visita completa del casco medieval incluyendo la iglesia del monasterio de San Pere y el barrio judío es todos los días a las 17:00 en castellano y a las 12:00 en catalán, 4.60€. También realizan diariamente una visita exclusivamente a los baños judíos y la judería (13:30 y 17:30, 2.25€).

La comunidad judía de Besalú fue muy importante y residió en Besalú hasta 1436. La visita a los baños es sumamente interesante y explican con sumo detalle la historia de la comunidad judía. Entre otras cosas explican el uso ritual de los baños anexos a la sinagoga, denominados Miqvé, con fines purificadores. Es uno de los cinco miqvés que se conservan en la Península y fue redescubierto en 1965.

Desde el Miqvé se puede continuar paseando por las antiguas murallas de la ciudad hasta llegar a la Cúria Real. Allí se puede ver un audiovisual sobre la historia de Besalú. También se puede ascender a la Sala Gótica del edificio, donde vivió fuera de la judería una familia judía apoderada, los Astruc. También ofrecen un audiovisual sobre la reconstrucción de la sinagoga.

En la plaza central de Besalú se encuentra la preciosa iglesia románica de Sant Pere de Besalú (2€), catalogada como Bien de Interés Cultural desde 1931. Fue consagrada en 1003 y originalmente perteneció a un monasterio benidictino. Este monasterio era un importante centro de peregrinación ya que custodiaban las reliquias de San Primo y San Feliciano.

 
Iglesia Sant Pere de Besalú

En la austera fachada destaca una ventana flanqueada por dos llamativos leones que representan el poder y la protección de la iglesia frente al mal. Lo más destacado del templo son los capiteles de las columnas que rodean el altar.

 

Tras esta visita, os recomiendo acercaros la iglesia de Sant Vincenç, de los siglos XII-XIII. Desafortunadamente cuando estuvimos solo permitían observar la iglesia desde fuera. En la puerta principal hay una pequeña ventanilla donde pagar 0.50€ para que se ilumine el templo durante un breve minuto y se pueda apreciar un poco el interior del templo.

Para completar el recorrido no hay nada mejor que perderse por las calles de esta fabulosa villa medieval. Y es que, entre el entresijo de callejuelas, pasadizos y recovecos se encuentran infinidad de rincones encantadores. Además, Besalú también hará las delicias de aquellos que les guste comprar souvenirs ya que, encontraréis infinidad de tiendas con todo tipo de recuerdos y antigüedades. Si os hace buen tiempo también resulta muy agradable pasear por la ribera del río Fluvia.

Fiestas de Besalú

Durante el primer fin de semana de septiembre se celebra la feria Besalú Medieval. Es un fin de semana sumamente especial en el que toda la ciudad se engalana para recrear fielmente el modo de vida medieval. Todas las calles, edificios y tiendas se adornan con banderolas y pendones medievales. Los residentes también se implican y lucen orgullosos sus mejores vestidos de época. Durante el fin de semana se organizan numerosas actividades como representaciones teatrales y recreaciones de torneos a caballo. Cobran 3€ de entrada al pueblo y permite ver todos los espectáculos.

Cómo llegar a Besalú

La manera más fácil y cómoda de llegar a Besalú es en coche. Como ya he dicho antes, desde Barcelona se tarda poco más de 1:30 h. En días festivos procurad no ir muy tarde porque, aunque hay un par de parkings grandes, muchas veces se saturan. También hay servicio público de autobuses que tardan un poco más de 2 horas, aunque no tienen mucha frecuencia. Podéis echar una ojeada a la empresa Teisa.

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