Cómo organizarte las visitas sin hacer colas

Entrada conjunta

Antes que nada debes saber que hay una entrada conjunta para visitar algunos de los complejos arqueológicos más importantes. La entrada cuesta 30€ (15€ estudiantes) y da acceso a los siguientes sitios: Acrópolis, Teatro de Dionisio, Ágora Antigua, la Ágora Romana, el recinto arqueológico de Kerameikos, el Templo de Zeus Olímpico y la Biblioteca de Adriano.

NO incluye: el Estadio Panatenaico, el Museo de la Acrópolis, el Museo Arqueológico Nacional.

De esta manera logras evitar tener que hacer cola para comprar entrada en la Acrópolis, aunque casi siempre hay algo de cola en los tornos de acceso.

Plaza Syntagma-Jardín Nacional de Atenas – Estadio Panatenaico – Templo de Zeus Olímpico – Plaka – Atardecer en Licabeto

Mi vuelo llego a las 3:30 de la mañana, así que entre que salí del aeropuerto, llegué al centro y encontré mi hotel me fui a dormir a las 5:30 de la mañana. Por eso, decidí tomarme mi primer día como una toma de contacto e ir visitando las zonas cercanas al hotel y de paso irme situando.

Empecé la jornada con tranquilidad a las 10:00. Preparé la crema solar, gorra y ropa fresca, ya que en Atenas en verano se pueden alcanzar fácilmente los 35-40ºC. Lo primero que fui a ver fue la plaza Syntagma.

Plaza Syntagma

Allí se halla el edificio del Parlamento, antiguo Palacio Real, y la tumba al soldado desconocido, que honra a todos los soldados caídos sirviendo a la patria. Los encargados de custodiar ambos lugares son los denominados evzones, que cada hora realizan el cambio de guardia.

Es un acto sumamente ceremonial y sobrio, aunque a mí me resultó muy cómico. El particular atuendo de los soldados, sus zapatos con borla roja y la manera de desfilar me recordaban a Chuck Berry y su paso del pato. Así que allí estuve sacando fotos mientras aguantaba la risa.

Si podéis, acercaos el domingo a las 10:45. A esa hora realizan un cambio de guardia especial y sale todo un séquito de decenas de soldados. Obviamente también tendréis que compartir sitio con muchos más turistas.

De ahí me dirigí hacia el Jardín Nacional de Atenas buscando escapar un poco del sofocante calor y el ruido de los coches.

Jardín de Atenas

Es un parque interesante, con agradables jardines. En medio del parque hay dos edificios reseñables, el museo botánico y el Zappeion.

Este último se construyó con motivo de los primeros juegos olímpicos de la era moderna en 1896 y albergó la competición de esgrima. Hoy en día es un centro de conferencias y a menudo solo se puede observar desde fuera. Continuamos por el parque hasta el Estadio Panatenaico.

Estadio Panatenaico

Horario: Desde marzo – octubre: Lun-dom,  8:00 a 19:00 horas. Desde noviembre – febrero: Lun-dom, 8:00 a 17:00 horas.

Precio: 3€ con audioguía incluida.

En este mismo lugar estuvo en la antigüedad (330 a.C.) el estadio de los primeros juegos olímpicos. El estadio actual fue construido en 1870 para albergar las olimpiadas de 1896 y rezuma aroma deportivo clásico por todos los rincones. Igual hasta os dan ganas de correr por la pista a 35-40ºC para experimentar las sensaciones de los atletas.

Aún así es recomendable subir las gradas, desde donde hay unas bonitas vistas, y hacer el recorrido con la audioguía. También recomiendo pasar por el túnel que guiaba a los atletas hasta el centro del estadio. Dentro hay un espacio pequeño con información sobre olimpismo.

Templo de Zeus Olímpico

Entrada: Entrada conjunta, 30€. Yo la adquirí aquí mismo sin ninguna cola.

Se halla a unos 10 minutos andando del estadio Panatenaico. Fue erigido en honor a Zeus Olímpico, el dios más importante en la cultura helena. Empezó en el siglo VI a.C. pero por diversas razones no se concluyó hasta el año 132 d.C., bajo el mandato del emperador Adriano. Originalmente tenía 104 columnas de 15 metros de altura. Hoy en día solo se conservan en pie 15 de ellas, pero nos dan una idea de su grandeza.

Arco de Adriano

Construido en 132 a.C. por el emperador romano Adriano probablemente para honrar el templo de Zeus Olímpico. Marcaba el punto de división entre la ciudad helena y la ciudad romana.

Después de esta visita, fui a probar una moussaka y bajarla con una cerveza. A estas horas del día nada mejor que relajarse y practicar el deporte nacional, la siesta.

Ya por la tarde decidí pasear por las calles del animado barrio de Plaka.

Barrio de Plaka

Está situado a los pies de la Acrópolis y desde casi cualquier punto se puede observar el Partenón.  Es el barrio más antiguo de la ciudad y el más pintoresco.

Sus retorcidas calles todavía tienen un aire romántico, con numerosas iglesias ortodoxas antiguas y casas bajas de colores claros para evitar el calor. Allí podremos comprar souvenirs de todo tipo, comernos un helado o simplemente relajarnos en una terraza.

Sus calles están siempre animadas pero especialmente por la tarde sus restaurantes y bares están en plena ebullición.

Linterna de Lisícrates

Esta situado en pleno centro de Plaka y rodeado de terrazas y gatos callejeros. Es un monumento erigido en 334 a.C. por Lisícrates para conmemorar una victoria en un coro de hombres. Vamos, una especie de “Champions League” para los griegos de aquella época.

Atardecer en Licabeto

Hay varios sitios para contemplar el atardecer en Atenas. Yo opté el primer día por el sitio más famoso, la colina Licabeto (o Lycabettus). Para acceder podéis ir en metro hasta Megaro Moussikis y de ahí dirigiros hasta el teleférico, que está a unos 7-8 minutos andando desde el metro. Yo preferí ir andando desde Plaka hasta el teleférico, unos 20-25 minutos.

Se puede subir andando (20-25 min) o en teleférico (7.50€). Al llegar arriba veréis un restaurante y si continuáis llegaréis al mirador. Allí mismo hay una pequeña iglesia y probablemente bastantes turistas. Sin embargo, todavía se puede disfrutar del atardecer sobre la ciudad de Atenas.

Probablemente se trate de las mejores vistas de la ciudad, pero no esperéis estar solos en comunión con el universo. Es muy probable que os tengáis que turnar con la gente para poder hacer alguna buena foto.

Para volver, como ya era de noche, decidí hacerlo en metro y cenar algo ligero por la zona de Plaka.