PN SUKAMADE (INDONESIA). TORTUGAS Y PLAYAS DE ENSUEÑO

CÓMO VISITAR PN SUKAMADE (INDONESIA)

Indonesia es uno de los destinos más demandados del sudeste asiático y que ofrece muchas alternativas de viaje para todos los gustos. Sus más de 17000 islas albergan verdaderos microcosmos, muy diferenciados por causas históricas, climáticas o religiosas. Quizá la puerta de entrada de Indonesia ha sido tradicionalmente Bali, con su ambiente relajado, la amabilidad de su gente y su espiritualidad.

Poco a poco se fueron descubriendo los numerosos tesoros de Indonesia y se fueron popularizando otras islas. Una de ellas es Java,  donde muchos van buscando preciosos volcanes y majestuosos templos. Sin embargo, a medida que ha crecido el turismo, algunos viajeros han buscado destinos más recónditos en la isla y con otros atractivos naturales. El Parque Nacional Sukamade reúne todos los requisitos para atraer a este tipo de viajeros aventureros: tortugas, playas de ensueño y un punto de aventura.

 

CÓMO ORGANIZAR LA VISITA SUKAMADE

El PN Sukamade está en una zona bastante remota y el acceso es complicado de manera independiente. Es un parque nacional de selva primaria en la costa del Océano Índico y cuya ciudad grande más cercana es Kalibaru.

La manera más fácil de visitar el parque es contratando un tour de 2 días / 1 noche. No es una excursión barata pero es un destino realmente atractivo y merece la pena hacer un pequeño esfuerzo. Por otra parte, si no lo visitas ahora es probable que en muy poco tiempo esté masificado como ha ocurrido con otras zonas de Indonesia.

Precio: 1.300.000 rupias por pax aproximadamente con un mínimo de 2. El precio dependerá del número de personas. Se puede contratar en alguno de los hoteles de Kalibaru, como en el excelente Kalibaru Cottages. El precio incluye transporte en 4×4, guía local, visitas, alojamiento, comidas y entrada al parque nacional. Yo lo contraté en el hotel mismo y el guía, Dwi, fue muy profesional y simpático.

El tour es muy completo e incluye diferentes actividades: mercado de Pesanggaran, visitas de plantaciones de cultivos locales (cacao, café, caucho…), playa recónditas, trekking Teluk Hijau, desove de tortugas y paseo por la selva.

IMPORTANTE: En Sukamade hay solo dos alojamientos. Procurad que os hospeden en el Wisma Sukamade, ya que el otro sitio está a 8-10 km de distancia de la playa de Sukamade.

Cómo llegar a Kalibaru

Para llegar a Kalibaru la manera más sencilla es en tren. Si vais al volcán Bromo primero, se puede desde Cemoro Lawang hasta Probolinggo. Casi todos los hoteles y guesthouses organizan el transporte en minibus por unos 350.000 INR. Desde Probolinggo hasta Kalibaru hay un práctico tren a las 16:20-19:18 (88.000 INR). De esa manera se puede disfrutar tranquilamente la visita al Bromo y llegar a una hora prudencial a Kalibaru. Se pueden reservar los billetes online en esta web.

 

AVENTURA EN SUKAMADE

Como ya os he comentado anteriormente el tour depende de donde lo contratéis y lo que os ofrezcan. Os aconsejo que os aseguréis las visitas que os detallo a continuación.

Día 1. Mercados, playas y tortugas desovando

Tras el desayuno hay que dejar la mayor parte del equipaje en recepción del hotel, ya que en el 4×4 solo hay sitio para una mochila pequeña con lo justo para pasar la noche. Como sé que os preguntaréis qué echar en esa mochila os haré una pequeña lista: Productos de aseo básicos, toalla pequeña, zapatillas trekking bajas o sandalias tipo “keen”, repelente de insectos, chaqueta fina o chubasquero, bañador, linterna frontal y una muda por si llueve.

A las 8:30 se sale desde Kalibaru. La primera parada es en el mercado de Pesanggaran, alrededor de las 10:00. Es una localidad pequeña pero con un mercado muy auténtico en el que rara vez se ven turistas. Los vendedores locales estarán encantados en charlar con vosotros y sacarse fotos.

El guía os irá explicando los diferentes productos, entre ellos la elaboración del tabaco. Allí mismo podéis probar el kretek, famoso tabaco dulzón indonesio que mezcla las hojas del tabaco con la especie del clavo.

El clima en este lado de la isla es muy húmedo, con una vegetación exuberante y multitud de cultivos tropicales. En el mercado es una excelente oportunidad para probar algunas de sus exóticas frutas.

Alrededor de las 11:00 se continúa y se para en una plantación de caucho, una de las principales producciones agrícolas de la región. El caucho fue introducido por los holandeses, que con intención de explotar las riquezas de su colonia plantaron infinidad de hectáreas. En esa plantación os explicarán todo el proceso de este rentable producto.

Otro de los cultivos más extendidos por la zona es el cacao. Junto a las plantaciones de caucho podréis observar árboles de cacao y ver cómo son las pepitas antes de convertirse en chocolate. También hay muchas cultivos de “fruta de dragón” aunque en verano no es la época y os resultará difícil encontrar si vais en esa época.

La siguiente parada es en una pequeña aldea donde os enseñarán el proceso para obtener el azúcar de palma. Es un proceso muy curioso ya que primero se suben a las palmeras para conseguir el néctar de las flores de la palma. Para estimular la flor y lograr mayor cantidad de producto, frotan la base de la flor con una tiza especial. Esto produce una reacción química y sí se obtiene mayor jugo de palma.

Este jugo de palma lo cuecen para reducir el agua y dejan reposar en moldes para acabar consiguiendo ese peculiar azúcar de color marrón.

Esta aldea está a escasos minutos de la playa de Rajekwesi. Allí se hace una parada para comer el pic-nic que da la agencia. Las bebidas no están incluidas. Hay cerveza fría a precios habitualmente caros.

La playa es muy salvaje y no apta para el baño ya que hay bastante oleaje. Tras el almuerzo se hace un paseo por la playa atravesando unas rocas para acceder a la playa contigua. Las dos playas están absolutamente desiertas, solo encontraréis los botes de pesca de los marineros locales.

 

Sendero Teluk Hijak

Para acceder al sendero hay que volver a montar al jeep y conducir durante 20 minutos. Es un encantador trekking lineal de 70 minutos i/v atravesando selva y visitando dos aisladas playas. La primera es la Playa de las Piedras (Pantai Batu) y, como su nombre indica, es una playa salvaje de piedras.

 

La segunda está justo después y se llama Bahía Verde debido al color de sus aguas, especialmente en días claros. Es una playa de unos 500 metros de largo, completamente aislada y generalmente sin visitas. Tened cuidado con los macacos que aparecen en ocasiones porque algunas veces se vuelven agresivos e intentan quitar las bolsas a los turistas.

   

Parque Nacional Sukamade

El último tramo hasta llegar al centro de recuperación de las tortugas es una auténtica aventura. El camino es tortuoso y transita a velocidades “vertiginosas” de 5 km/h aproximadamente a través de bosque primario la mayor parte del recorrido.

Además hay puntos que hay que atravesar ríos con el agua cubriendo la mitad del jeep. Tened cuidado con vuestras pertenencias y seguid las instrucciones de los conductores. En ocasiones, si el río baja muy crecido hay que atravesar en balsa. Algunas veces el agua ha entrado en el jeep y han tenido que salir por las ventanillas.

 

Centro de Recuperación Sukamade

Wisma Pantai de Sukamade. El alojamiento aquí es muy básico, con habitaciones dobles / triples. Algunos baños están fuera de las habitaciones y son de tipo “indonesio”, es decir, “mandis” en vez de duchas. Si queréis ducharos hay que utilizar el cazo y echároslo por la cabeza.

Alrededor del centro hay una colonia de monos con muy mala leche que aprovechan cualquier descuido para escapar con fruta de los huéspedes. Si queréis sacarles fotos podéis ir a la parte de atrás del comedor. Allí echan los restos de comida y decenas de monos de acercan para rebuscar entre los cubos de la basura.

A las 19:00 sirven allí mismo una sencilla cena preparada por los guías. A las 20:00 ofrecen una explicación de las tortugas que frecuentan la playa y sus ciclos reproductivos. Así mismo, también dan instrucciones cuasi militares sobre las normas de comportamiento durante el desove. Esto es especialmente importante para no interrumpir la labor de la tortuga.

Con las normas actuales solo se permite avistar una tortuga por noche. Prácticamente siempre llega alguna tortuga, pero no es ciencia exacta. Aunque es muy raro, algunos días tardan más en aparecer y no se pueden observar. Solo permiten estar en la playa desde las 20:30 hasta las 23:00. Normalmente no hace frío pero algún día hace falta un jersey fino, sobre todo si se alarga la espera.

Todos los visitante acuden juntos a la playa y esperan a que los rangers avisen del avistamiento de la tortuga. El día que estuvimos nosotros había unas 100 personas. Tuvimos suerte porque la tortuga apareció enseguida y por la zona que estábamos. Así, pudimos ser los primeros en llegar al punto donde estaba la tortuga.

Fue una tortuga verde y cuando llegamos ya estaba tapando los huevos. Una vez acabó su labor volvió en dirección al mar, donde se perdió bajo el batir de las olas.

A esta playa acuden sobre todo tortugas verdes, de un peso máximo de 200 kgs. Algunas veces también acuden tortugas laud, que pueden llegar a pesar 1000 kgs. Las tortugas no ponen huevos siempre que salen, ya que a veces solamente salen a reconocer el área. Cuando desovan lo hacen en 4-5 días, dejando puestas de entre 50-150 huevos, reduciendo la cantidad en las últimas puestas. De esta manera procuran asegurarse la descendencia, y es que, solamente 1 de cada 1000 llegará a la edad adulta. Con el fin de evitar los depredadores, los rangers recogen los huevos y los llevan al centro de reproducción.

Es un momento emotivo pero se ve un poco desvirtuado debido a la gran afluencia de turistas que hay en temporada alta. El día que fuimos había cerca de 100 personas. Aun así es muy recomendable.

 

Día 2. Liberando tortuguitas y trekking por la selva

Desayuno temprano, a las 6:30. Vamos al centro de recuperación donde tienen los huevos y los alevines de tortuga. Al cabo de una semana ya están preparados para adentrarse en las profundidades del mar.

Desde allí acudimos a la playa con nuestros alevines. Sorprende cómo las tortuguitas pueden adentrarse en el mar haciendo frente a los embates de las olas.

Los soltamos con la esperanza de que algún día pueda volver a desovar también en esta playa. Personalmente me encantó este momento.

Tras despedirnos de nuestros bebés fuimos andando por la playa hasta adentrarnos en la selva para realizar un pequeño recorrido. El sendero se hace acompañado de rangers del parque y hay que pagarles independientemente. Los rangers acompañan el trayecto con precisas explicaciones sobre la fauna y flora del parque. Algunos rangers no hablan inglés, así que conviene asegurarse el día anterior de quién va a ser.

En enero-febrero suelen crecer Raflessias, unas flores endémicas enormes en peligro de extinción.  Es un paseo de unos 45 minutos a través de selva primaria entre enormes árboles y plantas de todo tipo, incluso carnívoras. Si os atrevéis podéis subir a algunas de las lianas y emular a Tarzán.

Se vuelve al alojamiento y alrededor de las 10:30 se emprende el regreso. Tras una hora de ruta se para en una plantación de café para una explicación.

Desde allí se continúa hasta un restaurante y luego al hotel, bien de Kalibaru o de Banyuwangi. Os recomiendo esta última opción si continuáis vuestro viaje hacia el volcán Ijen, ya que es la ciudad más cercana. Antes tendréis que atravesar dos ríos más para acabar con buen sabor de boca vuestra aventura en Sukamade.

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